Con la llegada de las fiestas regresan (y recuperamos) muchas cosas: vuelven los banquetes y reuniones familiares, el iluminado de la ciudad, los regalos propios de la época, las cabalgatas… y también, como no podía ser de otra manera, el auténtico café de Navidad. Sí, hablamos del de La Mexicana, ese que, sin duda alguna, es uno de los clásicos navideños por excelencia.

Su tienda de Preciados en Madrid, la primigenia, es uno de esos comercios centenarios que, aún con el paso de los años, se mantienen más vivos que nunca. Y en estas fechas, todavía más: la sucursal se convierte ahora, junto con el resto de establecimientos que componen la marca, en punto de peregrinación obligatorio de adeptos al buen café procedentes de todos los rincones de la península.

Un producto auténtico, de aromas y sabores sorprendentes

«El propio café tiene una historia preciosa. Realmente es un producto cautivador y ocupa un lugar importante en nuestras vidas: todo el mundo bebe café, pero cada persona lo hace de una manera diferente. La Navidad es la época más mágica del año, un momento para encontrarse y reencontrarse. En Cafés La Mexicana hemos querido crear un producto especial y auténtico, que se fusione con estos momentos tan maravillosos, que aporte calidez, placer y unos aromas y sabores sorprendentes y reconfortantes. Es nuestro mejor café, el café de Navidad», nos explicaba hace tan solo dos años Álvaro Rodríguez, tercera generación al frente de esta empresa familiar madrileña.

Y razón no le falta, porque la popular bebida de la firma es ya una referencia que crece cada año en fieles seguidores. Y a pesar de que son múltiples las imitaciones que han surgido en el mercado desde que naciese, su lanzamiento en el año 2009 delata su autenticidad. El de La Mexicana es el original, el primero de todos, un café creado por una familia de maestros en el sector con más de 130 años (ahí queda eso…) de historia viviendo café. ¿Su secreto mejor guardado? Un blend de cafés de especialidad procedentes de los tres continentes cafeteros.

Se trata de una fórmula propia, artesana, inimitable y secreta. Tostado muy lentamente (y a diario) y creado con calidad artesana, procede de las últimas cosechas de fincas cafetaleras de altura. Y por si fuera poco, muelen el café en grano en función de la cafetera que se vaya a usar. Así es el auténtico café de Navidad que regresa a nuestras casas, ya disponible en cualquiera de sus tiendas de Madrid, Talavera de la Reina y León, además de en su web lamexicana.es y en Fanático, un coffee shop sito dentro de su fábrica, donde, además de comprar café, también se puede desayunar.

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