Para Molina volver a la isla es sinónimo de volver al lugar de inicio. Allí, donde la sensación de las primeras veces no caduca, nos reconoce que conecta con la curiosidad gracias en parte al entorno tan bello que hay. “Los que vivimos en ciudades muy ajetreadas agradecemos tener espacios donde bajar revoluciones y para mí Ibiza es eso”, explica. 

En Santa Eulalia, donde nació, nos cuenta que no tenían vallas. Entre campos sin límites vivió una infancia de aventuras que le han trasladado a la vida adulta esa buena sensación de libertad y la necesidad de buscar siempre lo que necesita para crecer. 

La íntima relación que consiguió con el entorno en su infancia le hizo muy consciente de la necesidad de su preservación. “Ahora tenemos más cuidado, pero en ese momento recuerdo que siempre llevábamos una bolsa y recogíamos nuestras cosas y las de los demás. Estábamos concienciados de cuidar ese sitio que queríamos tanto”, comenta la actriz. 

El germen de esa concienciación también se manifiesta ahora en su alimentación diaria siendo vegana, aunque explica que no fue lo que le llevó directamente a tomar esa decisión: “estoy en un proceso”, indica. 

La variedad de materias primas y cultura gastronómica de la isla, muy cercana a productos de proximidad, hicieron la transición mucho más fácil. “Si hay un sitio donde puedes disfrutar de frutas, verduras, especias, legumbres… es allí, porque la tierra es muy fértil y sale un producto con un sabor impresionante. Me he criado con esa referencia”. 

Su plato estrella, los de cuchara: “Sea verano o invierno estoy ahí con mi potaje caliente, lo adoro. También hago ensaladas con menta, cilantro y todo tipo de condimentos, pero los platos de cuchara son mi fuerte”. 

Este estilo de vida es algo que también está intentando trasladar a sus hijos, aunque siempre dejando libertad a su propia expresión y maneras: “Empezamos a educar en el respeto y en poder decir “yo quiero comer así” pero me parece muy importante dar espacio a todos en la familia”.

Aunque en este momento vive en Madrid la actriz nos explica que para ella es muy importante ver a la familia que vive en Ibiza y sobre todo que sus hijos «conozcan las raíces de su madre”.

Para terminar nos deja algunas recomendaciones que no puedes dejar de visitar si pasas por Ibiza: Santa Gertrudis, donde “se come muy bien y todo tipo de alimentación”, Las Puertas del Cielo en Santa Inés, un acantilado a la inmensidad del Mediterráneo, “brutal y sobrecogedor”, el mercadillo de las Dalias con artesanía local, Can Muson, “una finca ecológica que tiene restaurante y trata a los animales con muchísimo cariño”, La Paloma, un restaurante «idílico» además de «muy romántico» que tiene «mucha variedad de panes, zumos, pastas, pescados…» y más.

Molina lo tiene claro, si tuviera que definir a Ibiza con un frase sería «un lugar que te acoge y te contiene». Un refugio con una energía y luz particular.

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