¿Puede una copa, adaptada a cada cara, hacer que el aroma del vino se aprecie mejor? La respuesta es sí y alguien ya está haciendo algo al respecto.

The Glass Mask es el vaso o la copa que, diseñada bajo unos patrones determinados acordes a la forma de tu cara, puede llegar a hacer que el aroma que obtenemos del vino cuando lo olemos sea el auténtico, el que verdaderamente tiene y no el que nuestro olfato no deja obtener por la mala o incómoda boca de la copa.

Esta original idea, todavía en fase de financiación con una campaña en Kickstarter, pretende diferenciarse del resto de vasos en su forma de creación: si hasta ahora (casi) todas las aperturas de las copas que conocemos son circulares, The Glass Mask propone una apertura hecho con vidrio y adaptada a la cara como si se tratara de una mascarilla.

El creador de este invento, James Piatt, asegura haber hecho un buen trabajo basándose en la tecnología, investigación y técnica; tres pasos necesarios para demostrar que este tipo de boquilla en las copas consigue reducir el flujo de oxígeno y nitrógeno y aumentar la velocidad del aire en la copa para conseguir que el aroma del vino llegue a la nariz más rápidamente y con una mayor fidelización al aroma real.

Nos parece una excelente opción para quienes somos amantes del vino. Eso sí, siempre y cuando no nos dificulte la actividad verdaderamente importante: beberlo.