Los orígenes de este templo de las milanesas se remontan al 2017 en Barcelona, momento en el que se iniciaron como un pequeño negocio impulsado por cuatro amigos con ganas de comerse la escena. El éxito no tardaría en llegar, y en atraer a su universo a Luis Suárez, uno de sus clientes estrella que acabaría formando parte del proyecto como socio e inversor. Desde entonces, Chalito no ha parado de crecer, y de abrir locales en la Ciudad Condal, y posteriormente en el extrarradio madrileño.
Chalito ha empezado a jugar ahora desde el centro de la capital con un local en la calle Princesa con el que ampliar la afición, y enamorarles con sus más de 20 versiones caseras de la milanesa. Un movimiento con el que se desmarca y refuerza su status. Y es que, el restaurante sirve más de 60.000 milanesas al mes, entre las que destacan la napolitana con jamón dulce, salsa de tomate y mozzarella fundida, la milanesa a caballo con dos huevos fritos, y la milanesa 5 quesos con parmesano, edam, provolone, roquefort y mozzarella.
La fiesta de las 500 milanesas
Para celebrar la apertura del local, el jueves 26 de febrero Chalito regaló 500 milanesas recién hechas y servidas al momento para aquellas primeras 500 personas que cruzasen sus puertas entre las 18.30 y las 22 horas.
El restaurante invitó así al vecindario a probar su producto estrella reinterpretado desde una mirada contemporánea y urbana que lo eleva a la categoría de culto street, sin perder su esencia artesanal.