1. Sácame Por Dios. El de la élite.

Te lo advertimos, aquí hay mucho nivel, y no solo desde el punto de vista vocal, sino porque en este local de Chueca es fácil encontrarse a caras tan conocidas como Macarena García, o los Javis, los chicos de OT o Blanca Suárez entre un sin fin de conocidos de la socialitè. Su estrecho pasillo de neones que te lleva hasta la sala principal es uno de los más instagramebales que existen, será difícil que te resistas a la foto. Una vez dentro, te espera una sala con sofás bonitos y cómodos y un escenario al fondo al que podrás subirte cuando llegue tu turno. Eso sí, antes tienes que elegir canción a través del iPad que los  camareros pasan por las mesas. Llega temprano porque siempre se llena. La entrada es gratuita pero lo compensan con el precio de las consumiciones. 

 

 

2. Master Plató Karaoke. El ambientazo más clandestino.

Seguro que son muy pocos los que recuerdan el nombre de este local y muchos los que han pisado su mini escenario porque, este Karaoke ‘de Plaza de España’ es todo un clásico. Si nunca has estado allí, es normal que pongas en duda nuestro juicio al llegar al local ya que se encuentra oculto en el interior del parking de la Plaza de los Mostenses. La entrada es vistosa, más bien siniestra y la decoración interior tampoco ayuda además, hay que pagar entrada, eso sí, viene con consumición. En cualquier caso, esta es la parte negativa porque una vez dentro te aseguramos que merecerá la pena. Hazte en la barra con el cuaderno de las canciones y disfruta del ambientazo que prácticamente siempre hay. Súbete al escenario a cantar con la de las emblemáticas teles de karaoke. Y lo mejor, siempre hay un público entregadísimo que lo dará todo junto a ti, y además, entre actuación y actuación ponen unos temazos que ni en las mejores discotecas.  

 

3.  Toni2 Piano Bar. Un buen plan para cualquier noche de la semana.

Entrar en este local en la calle del Almirante en Chueca es como viajar en una máquina del tiempo a siglos atrás en cuanto a la decoración se refiere. Y su público es de lo más incatalogable que puedes encontrarte. Sin embargo, este lugar, que en principio no es un karaoke al uso, tiene un gran piano de cola al fondo de la sala donde desde ya, te aseguramos que vas a cantar. Al igual que sus asistentes, el repertorio vocal es igual de inclasificable desde boleros hasta chotis todos los días de la semana.