En la manifestación ha sido convocada por organizaciones agrarias de los 27 países miembros de la Unión Europea con el objetivo de reclamar cambios «urgentes» en la normativa y alertar de las «graves consecuencias» que tendrá la disminución presupuestaria.
Las organizaciones agrarias, según ha informado Asaja Baleares en un comunicado, han advertido que «sin una PAC fuerte, bien financiada y adaptada a la realidad del campo será muy difícil garantizar la viabilidad económica de las explotaciones, el relevo generacional y la soberanía alimentaria europea».
Especialmente en territorios insulares como Baleares, donde la situación podría ser «aún más crítica» debido a los sobrecostes estructurales que soporta el sector primario.
La asociación ha lamentado la «desarticulación» del modelo de la PAC construido durante más de 60 años y ha puesto el foco en el impacto que tendría la reducción de fondos destinados al sector.
La propuesta planteada por la Comisión Europea, ha detallado Asaja Baleares, contempla recortes de entre el 15% y el 20% de las ayudas, la aplicación de la degresividad en las explotaciones de mayor tamaño y la limitación de los pagos a los pequeños agricultores.
Esta última, ha sostenido, en la práctica podría dejar «fuera del sistema» a jubilados y pensionistas que continúan ligados a la actividad agraria y al mantenimiento del territorio.