Su actividad política comenzó ya en la universidad, en grupos antifranquistas. Miembro del PSOE, fue el primer presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, cargo que ocupó entre 1983 y 1995. En 1996, fue elegido diputado, siendo reelegido en las dos siguientes legislaturas. En 2008, abandonó la política, por –aseguró– no tener “vocación de florero”, aunque sigue militando en la Agrupación Socialista de Madrid. Desde 1985, mantiene una fructífera carrera literaria. Su última novela, Os salvaré la vida (Espasa), escrita con Rubén Burden, recrea la vida de un héroe, Melchor Rodríguez, conocido como el Ángel Rojo, que salvó a miles de personas de todo sesgo político en una de las épocas más oscuras de la Guerra Civil.

¿Por qué España es un país de héroes anónimos poco reconocidos por los historiadores?

Creo que los buenos historiadores sí que publican información de todo esto, pero es que a veces se ha hecho una historia maniquea y partidista. Actualmente, los mejores historiadores españoles, que los hay, ya hayan pasado de esa ideología y son más parecidos a analistas científicos que a otra cosa. ¿Qué por qué Melchor Rodríguez no es muy conocido? Quizás, porque al ser un hombre de izquierdas, de la CNT y de la FAI, es incómodo; primero, porque para los comunistas era ser poco menos que el diablo; y segundo, porque los comunistas han escrito con más potencia que el resto la historia de la República desde el punto de vista de la izquierda.

Su actividad política comenzó en la universidad, en grupos antifranquistas. Cómo ha cambiado la universidad, ¿no? 

Bueno, he estado adscrito a la universidad después como profesor bastantes años, precisamente en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de Madrid, aunque daba clases de una asignatura más bien de estadística, ya que he sido profesor de Demografía y no he dado clases a los de Políticas. Pero, de hecho, fui allí hace unos años a dar una charla a la Facultad y me llevé un disgusto, porque esta gente que ahora está en Podemos ha destruido la facultad con la anuencia de un par de decanos.

Fue presidente de la Comunidad de Madrid durante unos años difíciles por la inestabilidad política y los atentados de ETA. ¿Cómo recuerda aquella época?

La recuerdo con la ilusión de haber sido presidente de una comunidad autónoma en la que nadie creía, y ahora parece que sí, ya que no tienen más remedio que creer en ella porque es una comunidad importante en España. No me voy a poner medallas de ningún tipo, pero pienso que hicimos la labor que teníamos que hacer, como fue construir una institución que partía prácticamente de la nada, y luego, hacer cosas importantísimas. Por ejemplo, durante mi mandato se hicieron 40.000 viviendas de protección oficial, que no es poca cosa y, de hecho, muchas de las familias de los ‘podemitas’ viven en esas viviendas, y encima nos llaman “la casta”.

Es militante de la Agrupación Socialista del Distrito Centro. ¿Por qué es tan crítico con los dirigentes de su partido en un momento en que es necesario un frente común para ir unidos?

¿Ah, sí? ¿Es un frente común? Pues que lo hubieran dicho cuando se montó el lío con Susana Díaz, ¿no? Yo no he montado ningún lío con Susana Díaz, ni soy ella. El asunto estalla porque Pedro Sánchez mostraba una deriva claramente favorable a hacer un gobierno fantasma con los separatistas y con todo el mundo que se oponía a Rajoy. Por eso estalla todo, y yo no soy el responsable, sino él. Que gana las primarias, de acuerdo, pero yo no conozco a nadie que haya ganado unas primarias y luego haya gobernado en España.

¿Piensa que Pedro Sánchez tiene opciones de llegar a la Moncloa?

Espero que sí, pero no en la situación actual. Creo que Pedro Sánchez piensa que puede disputarle a Podemos su espacio de izquierdas y, en un momento dado, girar hacia su derecha convencionalmente. ‘Yo soy una izquierda que va a hacer cosas, y usted es una izquierda que va a destruir cosas’. Pero claro, pensar que la gente te va a seguir en esa deriva bastante incomprensible no es fácil. Debería (aunque no lo va a hacer, porque hace lo que le da la gana) mantener una posición de centro- izquierda, muy claramente democrática, y no pensar que la derecha española es un nido de fascistas, que no lo es.

Alberto Ruíz Gallardón es amigo suyo. Hace poco le han imputado en el caso Lezo por presuntos delitos de prevaricación y malversación en la compra de la filial colombiana del Canal Isabel II Inassa. ¿Sorprendido? Naturalmente, hasta el punto de que no me lo creo. Que lo hayan imputado no es sinónimo de culpabilidad y, además, el juez ni siquiera lo ha llamado aún. Cuando le llame, estará investigado. He hablado con él y, naturalmente, el Consejo de Gobierno que él presidía tomó decisiones sobre el Canal de Isabel II, y yo también, pero nunca dirigió el canal. Es más, Ignacio González tampoco dirigía el canal, y es producto de una señora, Esperanza Aguirre, de la que también estoy convencido de que no es una corrupta. Por ella pondría la mano en el fuego, y también por Gallardón. Lo que pasa es que Esperanza se rodeó de un personal que era, como dirían de las fincas en la época de Franco, “evidentemente mejorable”.

¿Cómo lo está haciendo el Gobierno de Rajoy?

Al principio fue una brutalidad, porque se vio obligado a hacer muchas cosas, pero, por otra parte, también se regodeó en ellas, entrando a saco en las administraciones públicas, poniendo unos horarios mayores, rebajando los sueldos… De la solución de la crisis no es el culpable, pero en Europa los señores alemanes buscaron una solución que no se compadece con el sentido común. Deberían haber copiado la gestión de la crisis en EEUU, en lugar de dedicarse a joder a Grecia. Pero con la crisis política catalana, por ejemplo, estoy bastante de acuerdo en cómo lo hace, porque es un problema que han construido unos cuantos… ¡Pues que lo resuelvan ellos! Eso del diálogo, ¿qué es? ¿Qué cojones hay que dialogar con unos señores que se saltan la ley, mañana, tarde y noche? Creo que hay que dialogar mucho en Cataluña, pero no precisamente con estos bestias.

¿Qué han hecho mal los gobiernos de España en su relación con Cataluña para llegar a esta situación? 

Todo. Por ejemplo, transferir la educación a las comunidades autónomas, y eso fue un grave error cometido entre Aznar y Felipe González; otro error es no haber puesto coto a un proyecto del Sr. Pujol que consistía en expulsar al castellano de la comunidad, y dedicar la educación primaria y secundaria a manipular las conciencias de los chavales…El responsable del desastre tiene nombre y apellido, y es Jordi Pujol, pero corresponsables son los que han permitido semejantes barbaridades, y lo han hecho desde Suárez a Felipe González, Aznar y todos los demás.

¿Cómo llevaba la alimentación cuando estaba en campaña?

Mal, comía cuando podía y lo que podía. Todo era insano, porque se comía a veces a salto de mata, y la mayoría de las veces, cosas que no se deberían comer.

¿Hace alguna dieta o come todo lo que le apetece?

Soy diabético, así que tengo que hacer dieta y no comer demasiadas grasas, y así me encuentro bien.

¿Cuál es su plato preferido?

En verano, el gazpacho, porque soy de Santander y no lo probé hasta que tenía 20 años; y en invierno, merluza al horno (la hago bastante bien), o un cocido madrileño.

©Xavier Torres-Bacchetta