Los Ángeles se iluminaron anoche para acoger un año más la esperada gala de los Globos de Oro. En su 83ª edición, algunas de las mejores películas de 2025 como “Hamnet” se elevaron al podio cinematográfico con diversos premios que reconocieron desde su guion hasta la brillante actuación de Jessie Buckley en el papel de Agnes.
La dramática interpretación de Buckley la llevaría a subirse al escenario en el que, con el trofeo en mano, quiso dedicarle las clásicas palabras de agradecimiento al equipo y al reparto de la película. Aquello que quizás nadie esperaba sería la mención especial que le hizo a una sopa del rodaje que se le quedó grabada en el corazón.
Durante el discurso, Jessie agradeció al técnico del equipo Tomasz Sternicki el hecho de haberles alimentado entre bastidores. En concreto, quiso hablar de un plato en especial. «Me gustaría dar las gracias a nuestro técnico, Tomasz». «Porque durante el rodaje, Tomasz empezó a desaparecer un poco, y un día lo encontré en la parte trasera de su camioneta, cortando patatas, cebollas y carne, y había traído su enorme olla de hierro fundido de Polonia, ¡y estaba haciendo sopa! Y esa sopa empezó a aparecer en el plató».
La actriz añadió a continuación que «la sopa estaba deliciosa», y que debía darle las gracias al técnico por ello. Tras la gala, la sopa no cayó en vano, pues pasó a otra dimensión. En un post de Instagram, el propio Sternicki quiso sacar a todos sus fans de dudas, confirmando que el plato reconfortante del que hablaba Buckley era un «goulash«, una tradicional sopa polaca -muy extendida en la cocina de los países vecinos de Europa central- que suele prepararse con carne, cebollas, zanahorias, comino y carne de res.