Del “street food” al “street art”, esa es su biografía. Y su nombre, “cibo”, proviene de la
palabra italiana “alimento”. Pier Paolo Spinazzè ha pasado los últimos seis años cubriendo mensajes racistas y ofensivos con ilustraciones de comida.

Foto vía Instagram

Pier eligió la comida para tapar estos mensajes porque considera que los alimentos nos
transportan a la infancia, a la inocencia. Sus obras de arte callejeras se encuentran
principalmente es su ciudad natal, en Verona, donde cada vez se ven más frutas y
verduras gigantes. A través de su página web, Cibo invita a denunciar los mensajes
racistas para cubrirlos con alguno de sus dibujos de comida.

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