Reportajes

Ichiju-Sansai, samuráis y sake: el verdadero ritual japonés

La gastronomía japonesa es mucho más que sushi. Refinada, equilibrada y profundamente ligada a la naturaleza, su cocina combina tradición, estética y respeto por el producto en platos que han convertido el washoku en un símbolo cultural.

Foto: Getty Images

Japón es uno de los países más fascinantes para visitar por su historia, tradiciones ancestrales (templos, geishas, samuráis, sumo), su cultura y su gastronomía, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

A lo largo de los años, es importante destacar la relevancia que la alimentación ha tenido en la cultura del país, reconocida internacionalmente por ser una de las más saludables. La identidad de la comida japonesa (washoku) viene influenciada por el budismo, la geografía insular y la cultura china, y se diferencia de la cocina moderna o extranjera por su elegancia, precisión y respeto, aunque mantiene algunos sabores originales, como las cocciones al vapor o vegetales al dente.

Getty Images

Estas combinaciones han permitido la incorporación de ingredientes frescos de temporada, enfocándose en la sostenibilidad, el equilibrio nutricional y en una presentación estética y saludable (sappari), centrándose en puntales como el arroz, pescado, verduras y soja. Destaca por sabores umami, técnicas como el vapor, plancha (teriyaki) y frito (tempura), siendo uno de sus platos más populares y representativos en la mayoría de sus comidas el sushi, una delicia de arroz sazonado con vinagre y sal acompañado de pescado crudo, mariscos o verduras, que se puede encontrar en diferentes variedades, como nigiri, maki y sashimi, cada uno con su propia técnica y presentación. Además de otros bocaditos, como el yakitori, gyoza, yakisoba, tataki de atún, ramen, sopa de miso… La lista es inabarcable.

El culto a la gastronomía en el país asiático ha hecho que se hayan dedicado museos al kamaboko, una elaboración de surimi (pastel de pescado) y al ramen (bol de caldo con fideos, cerdo, huevo y algas) en Odawara y Yokohama, la segunda ciudad más poblada de Japón tras Tokio.

COMIDA CALLEJERA

Pero si te gusta callejear (Japón da para muchas experiencias) y descubrir nuevas opciones culinarias sin perder calidad, puedes degustar la mejor comida rápida, conocida como Yatai, en pequeños puestos tradicionales, que ofrecen opciones frescas y variadas. Uno de los platos más habituales es el okonomiyaki, cuya base es una torta hecha con harina, huevo y agua que se hace a la plancha y se acompaña de carne, pescado o verduras.

Pexels

ICHIJU-SANSAI

La cultura culinaria japonesa refleja una profunda conexión entre la alimentación y el respeto por la naturaleza. Y a pesar de las muchas influencias recibidas durante la historia, resalta el menú tradicional, llamado Ichiju-sansai, una comida que combina una dieta equilibrada en energía, proteínas, nutrientes y diversas técnicas de cocción. Sus raíces provienen de la cocina samurái del periodo Muromachi (1336-1573), una época crucial para el desarrollo de la cocina del país oriental, que ha evolucionado hasta convertirse en la base de la cocina tradicional japonesa de hoy en día.

Lo puedes encontrar en muchos restaurantes de japón en el menú del día. Consiste en una sopa caliente normalmente miso (Ichiju), un plato principal (sansai) de pescado a la parrilla, carne y soja y dos platos de acompañamiento o guarnición (side dishes) que suelen ser vegetales, algas o fermentos, además de un bol de arroz blanco y un platillo de encurtidos que ayudan a limpiar el paladar (tsukemono). De hecho, el nombre en japonés de Ichijusansai significa literalmente “una sopa y tres platillos”.

Pexels

SAMURÁIS: ORGULLO, HONOR, DISCIPLINA

Japón está marcada por una profunda tensión histórica y disputas territoriales entre clanes. En este contexto destacan los samuráis, que representaban la cúspide del guerrero japonés, simbolizando lealtad absoluta, honor, coraje, disciplina y valor. Una especie de superhéroe a caballo con espadas largas (katanas) y espadas cortas (wakizashi), con arcos (yumi), lanzas (yari) y un gran dominio de las artes marciales.

Estos guerreros surgieron como guardaespaldas de la corte entre los siglos IX y X, consolidándose durante el periodo Heian (794-1185) y con el tiempo pasaron a formar parte de la clase alta de la sociedad, llegando a convertirse en líderes políticos y mandos militares del país. Los primeros clanes de samuráis poderosos que aparecen en la historia son los Miyamoto (Genji) y los Taira (Heishi), enfrentados entre ellos por el dominio de los territorios y utilizados por los emperadores en sus luchas internas dentro de la corte imperial. Su legado se puede ver en todo el entorno de Fukusima, la tierra de samuráis, con castillos, museos, estilos de vida…

TÉ VERDE, CERVEZA Y SAKE

La cultura japonesa de la bebida es una mezcla de tradición y modernidad, profundamente arraigada en las interacciones sociales y empresariales, destacando el té verde en su cultura diaria, siendo el acompañante casi obligatorio en las comidas.

Entre sus variedades, el matcha (polvo) y el sencha (hoja) son los más famoso, pero el té verde tradicional es también muy popular, e incluso hay casas de té en ciudades como Tokio, Kioto o Osaka, accesibles para turistas, donde se recrea la ceremonia del té, conocida como chanoyu, sado o chado (“el camino del té”), un ritual tradicional influenciado por el budismo zen, donde se prepara y sirve té verde matcha y cuya filosofía se basa en cuatro pilares: armonía (wa), respeto (kei), pureza (sei) y tranquilidad (jaku).

En cuanto a la bebida alcohólica más consumida y popular, gana la cerveza (biiru), que los japoneses consumen como entrante en las reuniones sociales, superando al sake, también llamado nihonshu, la bebida más milenaria y tradicional, servida en pequeñas tacitas de cerámica. Elaborado a partir de la fermentación del arroz (más pulido equivale a mayor aroma y finura), agua y levadura, las variedades de sake son casi infinitas, cada una con sus peculiaridades en cuanto a sabor, cuerpo, textura, y grado de alcohol.

SUSHI Y SAKE EN MADRID Y BARCELONA

Madrid y Barcelona encabezan la lista de las ciudades españolas más ricas y con las rentas más altas, y es donde se concentran los mejores santuarios de sushi y sake. En la capital de España, emerge como un faro referente Shuwa Shuwa, reconocido como el templo de los sabores más auténticos donde explorar esta cocina en Madrid. Cuenta con más de 400 referencias (incluyendo una carta que supera los 100 tipos de sakes Premium y súper Premium).

Guía Macarfi

La Ciudad Condal cuenta con una amplia variedad de espacios japoneses de gran tradición. Y uno de los más icónicos es el restaurante Koy Shunka (*Michelin). El chef Hideki Matsuhisa lleva el sushi y el nigiri a una dimensión excepcional, donde puedes encontrar hasta medio centenar de referencias de sake importados del país nipón.