Asusta cuando un restaurante domina el arte de la estética como Hoi Polloi. No tengas miedo, aquí la belleza no compite con el sabor.

El nombre Hoi Polloi significa ‘las masas’ en griego, y aplicado a este restaurante londinense, se entiende como el sitio predilecto para especies como los personajes salidos del vídeo Common people, de Pulp. No porque sean unos más del montón, sino porque son todo lo contrario. Dentro del Ace Hotel de Londres y detrás de una floristería improvisada que esconde su entrada, Hoi Polloi engaña por su perfección. Su carta en formato periódico – junto a la vajilla, página web y materiales impresos– ha sido impecablemente diseñada por el estudio de Helios Capdevila, y es echar un ojo por la sala, y que asalte el prejuicio de que en un sitio hecho a la medida de los cánones del art decó y concurrido de gente tan increíblemente guapa, lo más probable es que se coma de pena. Error. ¿Por qué se va a comer mal si en las sedes de la cadena alrededor del mundo se come de envidia? En el Breslin de Nueva York, April Boolmfield ya cuenta con una estrella Michelin; en el King’s Highway del hotel en Palm Springs nadie se digna a hacerle una mala crítica, y en el barrio de Shoreditch, en Londres, es el equipo detrás del restaurante Bistrotheque –el favorito de los fashionistas londinenses– el que se encarga de que nada falle en el plato (hoi-polloi.co.uk).

LA CARTA de hoi polloi incluye ‘brunch’, desayunos, cócteles y platos con productos de temporada tan eclécticos como los ‘gnocchi’ de polenta y tan caseros como el pollo asado.