Tratar de mantenernos jóvenes durante más tiempo es una de las intenciones de muchos investigadores y el sueño de mucha gente. Aunque la ciencia está tratando de avanzar en este campo, puede que una de las soluciones más eficaces y rápidas por ahora sea volver a las técnicas tradicionales, concretamente a las japonesas. 

Varios estudios aseguran que la genética sólo influye en el 20% de nuestro cuerpo y el resto debe ser el estilo de vida. La clave podría estar en el “Hara Hachi Bu” o, lo que es lo mismo, comer un máximo del 80% de nuestra capacidad total.

Esta práctica viene de los habitantes de Okinawa, quienes practican el “Hara Hachi Bu” y tienen un Índice de Masa Corporal de entre 18 y 22 -en comparación con el de la media estadounidense de 27-. Además, Okinawa cuenta con la mayor proporción de centenarios del mundo, aproximadamente 50 por cada 100.000 personas. Este ritual asegura que no debemos llenar nuestro estómago en cada comida, ya que es mejor parar cuando notemos que estamos casi llenos porque los receptores del estómago tardan entre 15 y 20 minutos en mandar la señal al cerebro para decirnos que estamos saciados.