Las hamburguesas no tienen porqué ser sinónimo de comida basura o fast food, y cada vez somos más conscientes de ello. Si son caseras, la materia prima es buena y reducimos grasas, tendremos en nuestras manos una comida deliciosa y lo más importante, sana.
Por eso hoy os traemos esta hamburguesa con aires italianos, que se aleja de la comida basura y se acerca a la dieta mediterránea, para disfrutar a cada bocado sin dejar de cuidarse.

  • Ingredientes (para 2 personas):
    • Para hacer la hamburguesa:
      • 300 g de carne picada de ternera
      • Medio pimiento rojo
      • Un diente de ajo
      • Hojas de albahaca fresca
      • Una pizca de comino
      • Una pizca de cayena
      • Pimienta
      • Sal
    • Para acompañar:
      • Un buen pan de hamburguesa
      • Brotes verdes
      • Cebolla
      • Tomate
      • Mozzarella de búfala
      • Albahaca fresca

Preparación:
Precalentamos el grill del horno a temperatura media-alta. Mientras, picamos el pimiento, el ajo y la albahaca, y lo ponemos junto con la carne picada en un cuenco. Añadimos una pizca de cayena y de comino, salpimentamos y mezclamos.

Con las manos formamos dos hamburguesas y las metemos en el horno, bajo el grill, entre 5 y 8 minutos. Después les damos la vuelta y las volvemos a dejar otros 5 minutos (aproximadamente). Si queremos la carne más hecha, entonces la dejamos un par de minutos más. En el momento de darle la vuelta a la carne, aprovechamos para poner a un lado de la bandeja: el pan, las rodajas de tomate y la cebolla cortada en aros que después añadiremos a las hamburguesas. Cuando la carne esté lista sacamos la bandeja del horno con todo.

Colocamos sobre el pan inferior (por este orden): los brotes verdes, la cebolla, la hamburguesa y el tomate. Encima la mozzarella de búfala cortada en rodajas, lo más finas que podamos. (Si la mozzarella es buena, se deshará bastante al cortarla, así que no pasa nada si las rodajas no quedan perfectas). Sobre el queso colocamos unas hojas de albahaca, cerramos con el pan, ¡y que aproveche!

¿Quién dijo que una hamburguesa no podía ser sana?