La nueva edición para España y Portugal de la ‘biblia’ gastronómica concede 17 nuevas estrellas, una pedrea escasa para muchos.

Acanthum (Huelva), Kabuki Raw (Casares), Sollo (Fuengirola) y Messina (Marbella) en Andalucía; Disfrutar (Barcelona), Hoja Santa (Barcelona), Tresmacarrons (El Masnou) y Emporium (Castelló d’Empúries) en Cataluña; El Ermitaño (Benavente) y Villena (Segovia) en Castilla y León, El Rincón de Juan Carlos (Tenerife) en el archipiélago canario; Zarate (Bilbao) en País Vasco, Lúa en Madrid; Casa Marcelo (Santiago de Compostela) en Galicia y Bon Bon (Faro) en Portugal. Estos son los 15 restaurantes que estrenan estrella Michelin en la edición 2016 de España y Portugal presentada ayer en Santiago de Compostela. Un año sin demasiadas sorpresas, tampoco alegrías desmedidas y, de nuevo, con el clamor entre los corrillos de la prensa por ausencias inmerecidas para muchos.

Las buenas noticias sí llegaron, en forma de dos estrellas, para los hermanos Sandoval y su restaurante Coque, eterno candidato en las quinielas a salir del grupo de los uniestrellados y que por fin lo ha logrado. Les acompaña en este salto Fernando P. Arellano y su aplaudido trabajo en Zaranda, en el hotel Castell Son Claret de Es Capdellà, Mallorca.

Entre los triestrellados no hay novedades esta vez y se mantienen Akelare, Arzak, Azurmemdi, El Celler de Can Roca, DiverXO, Martín Berasategui, Quique Dacosta y Sant Pau como ‘reyes’ de la Michelin española (y portuguesa).

Dejamos para el final las malas noticias, las de las supresiones, que han afectado esta vez a Ca L’Arpa (Banyoles, Girona); Comerç 24, Neichel y Manairó (los tres en Barcelona, aunque los dos primeros por cierre); Aizian, en Bilbao; Casa Alfonso, en Dehesa de Campoamor; Miramón Arbelaitz (Donostia, por cierre); La Casa del Carmen (Toledo); Vertical (Valencia) y L’And Vineyards (Montemor O Novo, Portugal).

En total, la guía Michelin 2016 ha seleccionado 8 restaurantes con tres estrellas, 23 con dos y 157 con una ¿El balance? Lo de siempre: que nunca llueven estrellas a gusto de todos… y que la burbuja gastronómica que vivimos (quizá por eso, por ser una burbuja con la que hacemos demasiadas pompas) nos hace considerar que, de nuevo, la guía se muestra ‘tacaña’ con el reparto en nuestro país. Y seamos sinceros: lo es.

Ansiosos de relumbrón, en España queremos estrellas ‘para todos’ y, por lo visto hasta ahora, se trata de una quimera con pocos visos de materializarse. Para eso hay otras guías. Pero la ‘biblia’ de todas ellas funciona así, con unos parámetros de rigor y profesionalidad creados a prueba de maledicencias, las cosas como son. Total, que por mucho que clame (clamemos) la prensa especializada, siguen Atrio, en Cáceres, Mugaritz, en Bizkaia, y Santceloni, en Madrid, sin alcanzar a los triestrellados, Ángel León tendrá que esperar a 2017 para saber si su nuevo Molino de Mareas-Aponiente también las merece (de momento se mantiene con dos); a Josean Alija, de Nerua (Bilbao) y a los Hermanos Torres en su restaurante de Barcelona se les resiste la segunda, y algunos de los que partían como favoritos en Madrid para estrenarse en la guía (Alabaster, El Invernadero de Rodrigo de la Calle, La Candela o los clásicos La Tasquita de Enfrente y Viridiana) se quedan con la confianza del público (que no es poco) y la esperanza de que el próximo año suene la flauta. Y la estrella. Sea como sea, que ustedes coman bien y lo disfruten. Eso es lo importante.