Bajo la batuta de Rafa Cordón, jefe de cocina de Gran Clavel, se ha ido materializando la esencia madrileña a través de platos, aperitivos y bebidas en un único ambiente con la idea de reivindicar la identidad gastronómica cañí. Esa que enorgullece a la ciudad a través de sus raíces y tiene una oferta para cada tipo de público.

Desde su apertura en diciembre, Gran Clavel, situado en el Hotel Iberostar Las Letras de Gran Vía, se ha convertido en la embajada de lo madrileño: un punto de encuentro entre la cultura y la gastronomía popular y tradicional de Madrid a través del trabajo de proveedores locales y una cocina respetuosa con los métodos más francos.

En su carta destaca la terrina casera de foie gras, la crema castellana, los puerros a la brasa con chantarelas y parmesano, el conejo con verduras en escabeche, las cocochas en salsa verde o el guiso de rabo de toro. Y, entre las especialidades que no puedes dejar de probar: el besugo a la madrileña, los callos con garbanzos y el cocido madrileño que se prepara cada sábado.

Bienvenido a la típica casa de comidas (madrileña) del siglo XXI.