Google se ha aliado con Harvard para crear un modelo que encuentra restaurantes inseguros de manera más eficiente que los métodos tradicionales. Determinar la causa de una intoxicación alimentaria puede llegar a convertirse en una ardua tarea ya que puede llegar a salir a la luz después de varias días, incluso semanas. Y, teniendo en cuenta de que comemos más de tres veces al día, descubrir el factor desencadenante es muy complicado.

 

 

Por eso la tecnología ha entrado a ayudar a combatir estas enfermedades. Harvard se ha unido a la Escuela de Salud Pública de Chan para crear un algoritmo que identifique mejor las fuentes de intoxicación alimentaria que los métodos tradicionales. Lo que hace este método es relacionar ciertas palabras con enfermedades y ubicaciones de restaurantes que los usuarios han visitado con anterioridad. Es decir, las búsquedas de términos como “dolor estomacal” se combinan con datos de ubicación dónde los clientes han estado comiendo en los últimos días. Una vez encontradas estas correlaciones, los inspectores de salud son enviados a estos locales a inspeccionar las condiciones de salubridad.