El mercado madrileño se revitaliza con dos propuestas de degustación, delivery y take away: Gallino y Pizzico. Un monográfico enfocado a destacar la calidad de los productos y la atención al detalle. Estas ofertas llegan al Mercado de la Paz de la mano de Benjamín Calles, un reputado hostelero especialista en pollo al carbón y recetas italianas. Estos son Gallino y Pizzico, dos sabrosas novedades en el Mercado de la Paz de Madrid.

La tradición centenaria del Mercado de la Paz lo convierte en uno de los mercados más emblemáticos de la capital por sus puestos y su oferta gastronómica. Los locales Gallino y Pizzico de Benjamín Calles surgen con el objetivo de sumarse a la tendencia de la cocina al carbón y para ofrecer «productos básicos que siempre funcionan», en palabras del hostelero.

Ambos espacios quieren ser referentes de su especialidad. En Gallino brilla el pollo al carbón. Mientras, en Pizzino las pizzas napolitanas, puccias y focaccias son la base de la carta. Gallino y Pizzico buscan una cocina honesta y el cuidado al máximo del detalle.

Gallino ha encontrado al animal perfecto para sus recetas. Pollos amarillos de pequeño tamaño, de unos 1.200 gramos y procedentes de España. La elección final fue un criador de León que cuenta con certificado Welfair de bienestar animal. Los pollos, algo más pequeños que los de la variedad coquelet, se maceran y asan con carbón vegetal a baja temperatura. De esta forma, se logra una carne especialmente tierna y jugosa, de sabor ahumado e intenso.

Existe la opción de degustarlo entero (14,50 euros) con una salsa especial y patatas o ensalada; media pieza (9 euros) o en ración de jamoncitos (tres unidades, 7,50 euros) o alitas (cinco unidades, 6,50 euros). Encontramos en la carta otras dos alternativas: la ensalada César y el bocadillo Gallino. Un delicioso pulled chicken servido en pan brioche con una salsa especial de pepinillo y mayonesa.

Pizzico viene a ponerle acento italiano al tradicional mercado de abastos. El foco se centra en las pizzas napolitanas cocidas en horno de leña, en cuya elaboración se emplean materias primas traídas de Italia. Todos los embutidos, salsas, quesos, harinas y levaduras son del país transalpino, salvo el agua, que es la de Madrid.

La carta cuenta con un total de nueve pizzas (desde 8,90 euros), entre las que destaca la pizza Diavola, servida con la tradicional spianata calabresa (tradicional embutido con un delicioso toque picante), tomate San Marzano y mozzarella con Denominación de Origen Protegida (DOP). Junto a las pizzas, encontramos dos calzones de jamón y champiñón o picante. Además de la tradicional pizza completa, se puede disfrutar de ellas al trancio (al corte).

Pizzico nos sorprende dejando un hueco en su carta para focaccias (ocho alternativas) y puccias, bocadillos típicos de la región de Apulia. Como postre ofrece en exclusiva los helados de Gelatique, traídos de Turín. Dulce de leche, limón, stracciatella, vainilla de Madagascar y chocolate son algunos de los sabores.

Tanto Gallino como Pizzico ofrecen la opción de degustación en el local del Mercado de la Paz de Madrid, take away o delivery vía Uber Eats, Glovo, Just Eat, Amazon Prime y Macarfi Delivery.

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