Europa está siendo especialmente dura con el consumo de los refrescos carbonatados y azucarados, y Francia es ahora su último talón de Aquiles.

Como un dolor de muelas está siendo toda Europa para la distribución y el consumo de estas bebidas, pero ha sido Francia el último país en sumarse a la enorme lista de enemigos declarados de los refrescos, y esta vez el motivo no ha sido otro que el creciente porcentaje de personas obesas en el país galo.

¿Y qué ha hecho al respecto este gobierno?

Francia contra las bebidas azucaradas y carbonatadas: ¿Qué ha pasado esta vez?

Ahora la advertencia ha ido a mayores, y es que Francia ha prohibido la recarga ilimitada de refrescos azucarados en todo tipo de establecimientos: no se podrá vender una cantidad infinita.

Francia contra las bebidas azucaradas y carbonatadas: ¿Qué ha pasado esta vez?

Esta orden, que se implantó el 27 de enero, impide que restaurantes, cadenas de alimentos, hoteles, cafeterías y colegios tengan dispensadores de estas bebidas. Una decisión que responde a una serie de iniciativas sanitarias del país para reducir el número de obesos en el país.

Francia contra las bebidas azucaradas y carbonatadas: ¿Qué ha pasado esta vez?

Además, la medida que se aprobó va pareja a un impuesto elevado sobre este tipo de bebidas para reducir su elaboración, distribución, venta y, por tanto, consumo, con el fin de concienciar a la gente del peligro que conlleva para la salud el consumo (excesivo) de estos refrescos.

Francia contra las bebidas azucaradas y carbonatadas: ¿Qué ha pasado esta vez?

Aunque Francia es uno de los países con menor tasa de obesidad (41% en hombres y 57% en mujeres, entre los 30 y 60 años), esta medida atiende a la alerta de la OMS sobre la enfermedad ya mencionada.