Todo lo que vemos es susceptible de convertirse en arte. Vemos packagings con diseños sorprendentes e innovadores que nos dejan con una sonrisa en la cara. Carteles de películas y eventos que podrían convertirse en cuadros enmarcados dignos de cualquier museo. Pero hoy en Tapas os traemos algo que suele pasar desapercibido a nuestros ojos: etiquetas de fruta que son puro arte.

La exposición Frutas de diseño hace un recorrido por el diseño gráfico de las etiquetas de fruta desde los años 50, hasta la actualidad. Frutas de diseño está coproducida por CentroCentro, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid y el Centre del Carme Cultura Contemporània de Valencia. Además, forma parte de la programación de Madrid Design Festival y viajará a Valencia como parte de World Design Capital 2022 Valencia. La exposición estará disponible en el Patio de Operaciones de CentroCentro hasta el 15 de mayo de 2022.

La exposición está comisariada por El Vivero de los diseñadores Florencia Grassi y Leandro Lattes quienes, desde hace más de 30 años, reúnen papeles de seda de frutas. Llamados por la curiosidad y la admiración por la variedad de diseños y la calidad de impresiones llenas de color, así como por los nombres tan sorprendentes de las marcas como Delirio, Fantasía, Fetiche, Filósofo, La Deseada, Solita, Pillín, Pirulí, etc.

Frutas de diseño incluye más de 250 papeles de seda120 cajas y 360 etiquetas. Esta selección no pretende ser completa o definitiva, sino un archivo abierto que reúne muestras recogidas durante años en fruterías de barrio a los que se han sumado ejemplares provenientes de coleccionistas, visitas a mercados centrales, imprentas, fábricas de cajas y comercializadoras de frutas.

Diseño anónimo con historia

La imagen que envuelve las frutas es parte de la gráfica cotidiana de los consumidores de España y de Europa. Los papeles de seda españoles sobresalen por sus diseños y la calidad de impresión. Aparecen a principios del siglo XX para personalizar las cajas de madera de las naranjas de exportación, propiciando una nueva percepción al consumidor: las frutas resultaban más apetitosas con marca y presentadas envueltas en cajas de madera, un lujo.

Las primeras etiquetas poseen una gran calidad gráfica en el diseño, la ilustración y en la impresión. Los estilos que influyeron en los creadores entre los años 20 y 50 fueron tanto el art nouveau como el art déco. Desde el final de la posguerra se produce un cambio de estilo respecto a las creaciones de inicio del siglo XX. Si antes la imagen de la fruta se apoyaba en elaboradas ilustraciones, ahora prevalece la gráfica. Los diseños están centrados en la tipografía y basados en colores planos y llamativos.

Frutas de diseño pone el foco en estos diseños creados desde finales de los años 50. Se trata de diseños populares, algunos de los cuales llevan años entre nosotros, y que se van actualizando casi de forma inadvertida.

Hoy, algunas marcas siguen en manos de las familias que iniciaron su actividad en la época de oro de la comercialización de cítricos, entre 1920 y 1930. Mientras, otras han pasado a empresas comercializadoras que llevan varias marcas y calidades de frutas. Cada empresa, pequeña o gran comercializadora, ha nombrado y diseñado sus marcas con el objetivo de llamar la atención y destacar entre muchas otras. Hacerse visible ha sido la inspiración y el estímulo para la imaginación de tantos creadores locales, casi siempre anónimos, que son parte también de la escena del diseño contemporáneo. 

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