Según ha detallado Facope en una nota, «las decisiones adoptadas desde despachos que no conocen la pesca están impidiendo al sector seguir trabajando», y ha puesto como ejemplos recientes, el cierre anticipado de la pesquería de la cigala o los problemas en otras pesquerías como la caballa, que «han vuelto a demostrar la falta de sensibilidad hacia una actividad que sostiene empleo, economía y cultura en las costas», ha destacado.
Por otro lado, la Federación ha indicado que «a pesar de los años de trabajo y aportaciones del sector en los Consejos Consultivos, nuestras advertencias siguen siendo ignoradas, especialmente en normativas que se deciden en Bruselas y que no se defienden adecuadamente».
Asimismo, «el nuevo Reglamento de Control es un claro ejemplo con medidas incumplibles como declarar el peso exacto de las capturas en el mar o comunicar con horas de antelación el regreso a puerto», han resaltado desde Facope, asegurando que «todo ello supone un golpe directo a una flota que faena mayoritariamente cerca de la costa y de los puertos».
Desde Facope se cuestionan si «se pretende mejorar el control o acabar con la flota pesquera», subrayando, además, que «seguiremos luchando por la supervivencia del sector y por una pesca sostenible y realista».
Por último, la agrupación ha concluido apelando a «que no se culpe a los pescadores cuando su desaparición sea consecuencia de decisiones tomadas lejos del mar».