Tranquilo, no te van a detener si lo haces, el único peligro que corres es que tu acompañante te lance por la ventanilla… No están socialmente prohibidos porque sean nocivos para la salud, si no que podríamos decir que resultan incómodos.

Hay para quienes volar no resulta algo cómodo, y claro, si juntamos los nervios, el aburrimiento de pasar horas y horas sentados en un sillón y que tu vecino de asiento no para de hacer ruiditos… la cosa de complica. Un homenaje de vez en cuando puede darse cualquiera, pero oler durante un vuelo de dos horas y media un cuarto de libra con queso, no es algo que sea muy agradable en un avión.

Así que si en breves vas a viajar, ten en cuenta estos alimentos y evita introducirlos en tu maleta de mano. Cualquier pasajero te lo agradecerá.

REFRESCOS CON GAS

Si lo que pretendes es no dormirte, tómate mejor un café o un té. Más que nada porque dan muchas flatulencias y mejor evitarte un momento embarazoso.

SNACKS FRITOS

Su crujido es incesante y algunos no saben hacerlo con la boca cerrada. Pero lo peor es el momento en que esa persona que sostiene su bolsa se relame los dedos para limpiárselos de toda la sal y condimento que su snack lleve y, posteriormente, los deje sobre el mismo reposabrazos que el tuyo.

CHICLES

Otro de los grandes aliados de cualquiera en un avión. Puede que calmen los nervios si eres de los que teme las alturas. Perfecto. Ahora bien, una hora y media de pompas seguidas puede ser algo bastante desagradable para cualquier pasajero.

COMIDA BASURA

No juzgamos que a te encante o que necesites, al menos, darle a la “comida basura” una vez al mes. Lo que si juzgamos es el olor que deja. No hay perfume del carrito de Ryanair, por muy dulzón o fuerte que sea, que acabe con ese olor.