Lo de maridar las palabras arte y gastronomía no es nuevo: ya en 1607 aparecía El libro del arte de cocina, de Domingo Hernández de Maceras. Unos años después se publica Arte de Cocina, Pastelería, Bizcochería y Conservería, de Francisco Martínez Montiño, cocinero mayor del rey Felipe II. Hoy tenemos claro que determinados platos son un lienzo, con o sin comida en ellos y de esa fusión de conceptos artísticos y gastronómicos beben también muchos artistas contemporáneos, cuyas obras sirven incluso de denuncia a fenómenos tan actuales como la obesidad infantil y la comida rápida, por poner solo dos ejemplos.

Los expertos de Saisho, plataforma española de inversión y formación en arte contemporáneo, han seleccionado para nosotros a cinco artistas cuyas obras están relacionadas con la comida y la bebida porque, al fin y al cabo, comer y crear son dos pulsiones humanas. Disfruten con los ojos, saliven y… reflexionen.

Pablo Llana

Su obra parte de una investigación de campo en torno a la cultura de consumo y desecho: el autor profundiza en temas como la obesidad, las dinámicas de la globalización y de la neo-colonización. Sus piezas, de formatos múltiples, juegan con el packaging de la comida “basura” o el envoltorio de estos productos que él mismo recoge tras un exhaustivo proceso de reciclaje. Se trata de reflexionar sobre las marcas con las que hemos crecido y que adoramos, las cotas de obesidad infantil o el escaso acceso que tienen las clases más pobres a la comida saludable. Sus obras, frescas, desenfadadas y atrevidas, han estado en exhibiciones colectivas e individuales en México, su país, Estados Unidos, Italia y Alemania. Sus trabajos forman parte de la colección del museo CECUT, Centro Cultural Tijuana, su ciudad natal.


Gabriel Garcilazo

Este artista mexicano reflexiona sobre fenómenos y problemáticas sociales cotidianas, utilizando documentos históricos, extractos de medios de comunicación y cultura visual. Su proyecto Rojo 40 juega con las diferencias entre la alquimia clásica y la actual para mostrar la artificialidad de la comida que consumimos en la actualidad, aspecto estrechamente ligado a objetivos económico-industriales. En definitiva, reflexiona sobre la industria agroalimentaria y sus diferencias con la alquimia medieval.

Mario Pávez

Carnicera, La cabeza del jabalí y Primero las costillas son los nombres de algunos de los cuadros de Mario Pávez, artista chileno afincado en Madrid desde hace más de una década. Tiene un estilo muy propio que se inspira en el arte barroco y sus emblemas son la fiesta y la bacanal pero a niveles contemporáneos. Ha participado en ferias nacionales e internacionales como Kiaf, feria de arte Taipei y Hong Kong.


Aggtelek

Aggtelek es el nombre artístico del proyecto de Gema Perales y Xandro Vallés, dos autores de Barcelona. Han participado en distintas exposiciones y además fueron premiados con el Emerging Artist Award en Beers Lambert, en Londres. Sus distintas obras reflejan la ironía del mundo que nos rodea, por ejemplo en su serie Millenials o la referente a comida rápida.


David Monrós

El artista está federado como nadador y eso se refleja claramente en su obra: el mar es el nexo de unión con otros aspectos de la vida y a la vez es su raíz cultural, profundamente mediterránea. Tiene un estilo anárquico y experimenta con distintas técnicas y soportes. La fauna marina es a menudo protagonista de sus cuadros.

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