Los famosos también tienen sus caprichos culinarios confesables, algunos bastante parecidos a los nuestros, y otros que rozan el disparate: a Selena Gómez le pierden las palomitas con pepinillos, Nicolas Cage solo come animales que se aparean de “forma digna” y Rihanna es una loca de los Cheetos. Pero también están Shailene Woodley y su extraña costumbre de comer arcilla, o Beyoncé y sus antojos de pollo frito. Repasamos las excentricidades gastronómicas de nueve celebrities muy peculiares.

La restringida dieta de Victoria Beckham

La diseñadora y eterna ex Spice Girl lleva una vida gastronómica de lo más austera. Su marido, el exfutbolista David Beckham, ha confesado que sus gustos culinarios son bastante aburridos: “Estoy casado con una persona que solo come pescado fresco y verduras al vapor desde hace 25 años”. El propio Dani García contó en El Hormiguero que se frustró mucho cuando rechazó el menú que había preparado para la boda de Pilar Rubio y Sergio Ramos: “Te da pena porque cuando haces un menú, hay un esfuerzo, no solo nosotros, sino los novios, todo el equipo, por hacer algo único. Fue muy raro, cambió todos los platos y solo tomó verduras, agua de coco y caramelos de menta”.

Beyoncé, amante del pollo frito

A la famosa cantante le pierde el pollo frito. Tanto que después de una de sus actuaciones en el V Festival de Reino Unido se gastó 1.688 euros en la cadena de comida rápida portuguesa Nando’s (su favorita). El pedido: 48 pollos, 580 alitas picantes, 48 raciones de patatas, 24 ensaladas, 24 palitos de arroz picante y 12 hamburguesas vegetales. Aunque nos consta que es una comilona de pollo reincidente: tras un concierto en el O2 Arena de Dublín también pidió 28 pollos, patatas, mazorcas de maíz y pan de ajo (este antojo le costó casi 900 euros).

El sándwich favorito de Taylor Swift

Otra artista muy fan de este alimento es Taylor Swift, que ha comentado en varias ocasiones que su comida preferida es el sándwich de pollo acompañado de limonada de lavanda. Para desayunar le gusta tomar tortitas con jamón, queso parmesano y huevo frito con un vaso de zumo de naranja natural; en el almuerzo suele alternar ensaladas y sándwiches; y su cena favorita es el pescado asado con mostaza. Eso sí, los fines de semana se permite algún capricho, como las pizzas sin gluten y los perritos calientes y galletas que prepara ella misma. Y tiene una regla que nunca rompe: nada de refrescos.

Mark Zuckerberg sólo come lo que mata él mismo

El presidente y director ejecutivo de Meta tomó una curiosa (y polémica) decisión en 2011: “Pienso que muchas personas olvidan que un animal tiene que morir para poder comerlo, así que este año, mi reto personal es no olvidarlo y ser agradecido por la comida que tengo. Seré básicamente vegetariano y la única carne que voy a comer es de animales que mate yo mismo”. Dicho y hecho. Empezó con una langosta y siguió con cerdos, pollos y cabras.

“Me planteé esto cuando hice un asado de cerdo en mi casa. Un montón de gente me dijo que, aunque les encantaba comerlo, no querían pensar en el hecho de que el cerdo solía estar vivo. Eso me pareció irresponsable. No tengo ningún problema con lo que la gente decida comer, pero creo que deberían responsabilizarse y estar agradecidos por lo que comen en lugar de intentar ignorar de dónde viene”, explicó. Aunque al parecer fue una gran experiencia para Zuckerberg (según reveló a la revista Fortune), al año siguiente no repitió.

La dignidad de Nicolas Cage

Quizás la excentricidad más disparatada de la lista sea el criterio que sigue el actor Nicolas Cage para escoger sus alimentos: solo come animales que se aparean de forma digna. “En realidad, elijo lo que como según la forma en que los animales tienen sexo. Creo que los peces son muy dignos con el sexo. También los pájaros. Pero los cerdos, no tanto. Así que no como carne de cerdo ni cosas así. Como pescado y aves”, cuenta.

El sándwich de pizza con chile de Jennifer Lawrence

Cómo olvidar a la icónica Jennifer Lawrence devorando pizza en la gala de los Oscar y saltando de butaca en butaca copa de vino en mano. “No soy muy estricta con mi dieta: si quiero un pedazo de pizza, me como una pizza”, dice la oscarizada actriz, que prefiere un entrenamiento duro a sacrificar sus caprichos gastronómicos. Uno de sus favoritos es un explosivo sándwich de pizza con chile, e incluso ha compartido la receta: “Pones chile -como el chile sureño, con fideos- entre dos trozos de pizza, y luego te lo comes como un sándwich”.

La arcilla de Shailene Woodley

Vegetariana convencida, la protagonista de Big Little Lies, Bajo la misma estrella o la saga Divergente tiene la extraña costumbre de comer arcilla -lo increíble es que también fue una moda entre las mujeres de la nobleza en el Madrid del siglo XVII- como parte de una dieta de desintoxicación. “He descubierto que la arcilla es estupenda porque ayuda al cuerpo a expulsar aquello que no necesita. No la absorbe y proporciona una carga negativa que se une a los isótopos negativos”, defiende Woodley. Los médicos alertan de que su consumo puede ser muy peligroso si no se trata de la forma adecuada.

Los Cheetos picantes de Rihanna

Cuando está de gira, hay un ingrediente imprescindible en el menú de la cantante de Barbados: ¡Cheetos! “Me gustan los Cheetos picantes. Los Cheetos normales son para cuando me aburro de los picantes. Y siempre, siempre, crujientes”, confesó a Ellen DeGeneres en su programa, The Ellen DeGeneres Show. Al igual que Jennifer Lawrence, Rihanna prefiere entrenar más duro y no renunciar a sus comidas favoritas, entre las que se encuentran la pasta carbonara, el pollo al curry con arroz o el plátano frito.

Los pepinillos en vinagre de Selena Gómez

A la estrella texana le vuelven loca los pepinillos en vinagre y hasta le gusta beberse el líquido de los botes que le envían desde casa cuando está fuera (como podéis ver en la foto). También le encanta mezclar palomitas, salsa de Tabasco y un chorrito de jugo de pepinillos cada vez que va al cine: “Es algo muy común en Texas, y yo también suelo hacerlo”, cuenta.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta