El Departamento de Trabajo de la Administración de Trump quiere volver a legalizar las propinas en los establecimientos hosteleros como se hacía antiguamente. Esto significa que los dueños de los restaurantes serán quiénes vuelvan a recolectar las propinas de los clientes para redistribuirlas entre los trabajadores como a ellos mejor les parezca o, incluso, quedárselas ellos mismos si consideran que es lo más apropiado.

La propuesta, hecha a principios de diciembre del año pasado, tiene que ser comentada por los ciudadanos antes de entrar en vigor. Hasta ahora, han sido más de 290.000 los comentarios que se han publicado en contra de esta posible ley: “La propuesta de cambiar el sistema de propinas de los empleados a los empleadores es un robo”, dice uno de ellos. En el proceso de elaboración de leyes estadounidense, este sistema de comentarios tiende a ayudar a dar forma a la política del país hasta el punto de poder llegar a rescindir determinadas propuestas. Bien es verdad que, los comentarios no son un sistema de votación por lo que, aunque la gran mayoría de ellos sean en contra, la regla podría implementarse.