¿Alguna vez te has imaginado que la gente podría cocinar sobre un géiser? No es algo muy normal, la verdad. Actualmente, las principales fuentes geotérmicas del mundo se encuentran en Islandia, Nueva Zelanda y Japón.

Los maoríes, un pueblo indígena neozelandés, solían utilizar los géiseres cercanos a su tribu para cocinar. Para ello, recubrían los alimentos en bolsas de lino y las introducían en el agua hirviendo hasta que estuviesen listos para comer. Algo parecido pasaba en Islandia, donde, hoy en día, se sigue utilizando para elaborar un tipo de pan de centeno negro. Para ello, colocan la masa dentro de una lata y la entierran en el suelo caliente al menos durante 24 horas, hasta que termina de cocerse.

No es una actividad muy habitual, pero parece lógico pensar que, durante muchos años, los pueblos que vivían cerca de los géiseres lo utilizaran para cocinar sus alimentos crudos, cociéndolos en los chorros de vapor. Algo bastante difícil de imaginar hoy en día, pero seguro que tendría sus ventajas cocinar sobre esta especie de horno natural.