2106 fue el año en el que el café se convirtió en bebida sagrada de la modernidad. Éstas son las dos maneras clásicas de prepararlo.  

PRESIONANDO FUERTE

Para algunos el ‘french press’ es el momento álgido de cada visita al gimnasio, en el que se moldean los tríceps con la ayuda de una pesa. Para otros, es la máquina con la que, después de haber estado acostados en la cama ejercitando las respectivas ocho horas de sueño, se obtiene el café perfecto. El secreto de su funcionamiento reside en el juego que se da entre una jarra cilíndrica, un pistón y un café molido especialmente para este utensilio, inventado en Francia allá por el siglo XIX y patentado por los italianos en los años veinte. Tu barista de confi anza probablemente te diga que la competencia que tiene la francesita con la italiana de cabecera de todo hogar español está fundamentada no en las habilidades de cada una, sino más bien en la calidad del café que se utiliza en ellas, pero para nosotros, la que ves aquí arriba gana de cabeza por brindarnos la posibilidad de beber un buen café sin la necesidad de mezclarlo con leche y ahogar las penas mañaneras en una piscina de lactosa. Pero bueno, para gustos…. IKEA 9,99 €.

AQUÍ HUELE A HOGAR

Los italianos tienen esa capacidad para hacer creer al mundo que todo lo han inventado ellos. A veces, como con la cafetera italiana, pasa que es verdad, que suya es y gracias a su existencia pueden vender como nadie el ‘espresso’, el ‘macchiato’ y todo lo que rodea a la parafernalia de su elaboración. Dicho esto, aquí hemos venido a defender este clásico de los desayunos como si hiciera falta hacerlo. Haz la prueba: dirígete a la cocina con las legañas aún encaramadas, ignora con desdén todos esos ‘gadgets’ electrónicos que acumulan polvo a la espera de un Wallapop, coge tu cafetera italiana y lánzate a tan rutinario y hogareño proceso de preparar el café. Tu café. Importante: ni se te ocurra aplastar con la cucharilla la dosis elegida; eso jamás. Ahora, enciende el fuego, corre a la ducha y sal disparado cuando los borbotones comiencen a disparar al silencio y el aroma inunde la casa. Esa es la felicidad. El sabor del hogar. Y contra eso no hay ‘french press’ que pueda hacer nada. Lo sentimos… pero la cafetera italiana gana por K.O. MOKKA EXPRESS (6 TAZAS) 29,99 €.