En pleno Nueva Jersey, un pequeño y desconocido restaurante que solo facturaba unos 25.000 dólares anuales (25.800 euros) llegó a valer 113 millones en Bolsa. Se desató una locura y gran controversia por descubrir cómo fue posible tal cosa. Un restaurante que vendía hamburguesas, sándwiches, platos combinados, ensaladas y desayunos, cada plato por menos de 20 dólares, estaba siendo el protagonista de un fraude en Wall Street.

Se trata de Hometown Deli, el restaurante que despertó la atención de muchos analistas, inversores y medios de comunicación durante los primeros meses del 2021. Nadie entendía el secreto de aquellas acciones que subían como la espuma. Luego de una extensa investigación y según la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), este restaurante había facturado solo 14.000 dólares en 2020 y 25.000 dólares en el 2021. Tras haber empezado a cotizar en Bolsa, la empresa tuvo exorbitantes pérdidas de unos 630.000 dólares en 2020 y aproximadamente 480.000 dólares en el 2021, su principal excusa era la búsqueda de una fusión con otra identidad.

El truco estratégico

Nada de lo dicho explicaba el disparo abrupto de sus acciones y una cotización que pasó de un dólar en octubre 2019 a 14 dólares en 2021. Fueron los propios dueños del restaurante los que inflaron de manera artificial la cotización mediante compras y ventas simultáneas de acciones. Esto fue lo que arrojó la investigación de la SEC. Peter L. Coker, su hijo Peter L. Coker Jr, y James T. Patten, propietarios de Hometown  Deli, lograron manipular las operaciones ejecutándolas a través de cuentas afiliadas para elevar artificialmente el precio y volumen de las acciones ordinarias y así crear una falsa apariencia de negociación activa.

Los demandados lograron repetir su estrategia con otra compañía llamada E- Waste Corporation que, en su momento, no acaparó mucha atención, pero que alcanzó los 120 millones de dólares sin siquiera operar. Las tres personas en cuestión eran dueños de firmas de inversiones y tenían gran habilidad como intermediarios bursátiles.

La SEC, ente encargado de esta investigación, acusó a los implicados en una demanda civil por múltiples violaciones a las leyes del mercado de valores. Además, reclama su inhabilitación, la devolución económica de los beneficios obtenidos por el fraude efectuado y una multa. Como si fuera poco, la Fiscalía de Nueva Jersey también los ha demandado penalmente. Peter L. Coker y James T. Patten han sido detenidos, pero se desconoce el paradero de Peter L. Coker Jr. El restaurante ya ha cerrado.

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