La Michelada es una bebida alcohólica mexicana de lo más típica. Su receta original se prepara con cerveza, y se le añade una mezcla de zumo de limón y sal, pero se puede combinar con otros condimentos o salsas que le doten de un sabor intenso, especiado y picante.

Es un producto diseñado para experimentar. Es precisamente esto lo que la hace especial; su nivel de originalidad depende de cada uno y del lugar en el que pida la Michelada. Si, por el contrario, lo prefieres tomar en casa, no se te puede olvidar -antes de echar todo el jugo en el recipiente- mojar el borde del vaso y rebozarlo en sal. A continuación, deberás verter zumo de limón, cerveza y las salsas, que son la principal variedad que otorga a esta receta de un encanto inigualable. Las más utilizadas son la salsa maggi o la salsa worcestershire –o inglesa-. También para aquellos valientes, una gotitas de tabasco, así potenciaremos el toque picante.

Esta bebida latina tiene diversas virtudes, que se vuelven más notables cuando las altas temperaturas acechan. Ayuda a combatir el calor, limpia el paladar del sabor de los alimentos, y se llega a decir que batalla en contra de la resaca. ¿Qué más se le puede pedir a una bebida?