Una de las muchas razones por las que el cambio climático no se está abordando tan rápido como debería ser es que muchas industrias se benefician del ‘status quo’. Una de las industrias que corren mayor peligro de sufrir debido al cambio climático es la del vino. Las uvas no son solo un producto agrícola que depende en gran medida de factores ambientales, sino que, el vino está marcado por sus orígenes, su cosecha y, sobre todo, por el clima.

Comprendiendo esta importancia, dos importantes bodegas de dos continentes se han unido para crear una organización para combatir el calentamiento global, llamada International Wineries for Climate Action. Jackson Family Wines de California y Familia Torres de España, las dos bodegas detrás del grupo, se han comprometido a alcanzar una reducción del 80 por ciento en las emisiones totales de carbono para 2045, y esperan alentar a otras bodegas de todo el mundo a hacer un compromiso similar para revertir los impactos del cambio climático.

«Nuestro objetivo común es ir más allá de las conversaciones sobre la urgencia del cambio climático mediante la colaboración en soluciones escalables para reducir la huella de carbono de nuestra industria global», dijo Katie Jackson, propietaria y vicepresidenta de Jackson Family Wines. Más allá del compromiso de reducir el CO2, International Wineries for Climate Action también espera fomentar la colaboración entre viñedos y proporcionar una plataforma para compartir las mejores prácticas que han demostrado ser exitosas en reducir las emisiones. «Estamos al principio de nuestra iniciativa, pero esperamos que sea un desencadenante, un impulso para que otras bodegas se unan y aceleren o comiencen a implementar los programas de reducción de emisiones de carbono», explicó Miguel A. Torres, Presidente de Familia Torres. Una primera acción para que las bodegas puedan empezar a reducir sus emisiones.