Bodegas LAN tiene un nombre y corto y conciso que, sin embargo, recoge una larga historia: la de sus más de cuatro décadas de existencia en una tierra con una tradición vinícola extensa. Una tierra que va impresa en su propio nombre, acrónimo de las iniciales de las tres provincias que componen la Denominación de
Origen Calificada Rioja: Logroño (hoy LaRioja), álava y Navarra.

A ellas quisieron homenajear cuando se bautizaron, pues su historia está íntimamente ligada a esa tierra que les vio nacer hace ya 45 años. Desde entonces, su espíritu pionero les ha convertido en una bodega de referencia enRioja, así como la fidelidad a sus orígenes.Es por eso que el secreto de sus vinos está en dejar hacer a la tierra, conceder todo el protagonismo a las cepas – respetando sus tiempos y necesidades – y recolectar la uva de forma manual. También echan la vista atrás para recordar los tiempos
en los que los viticultores riojanos tenían la picardía de guardarse para sí los vinos más especiales de su bodega que con tanto mimo elaboraban.

En Bodegas LAN decidieron hacer algo parecido: reservar un depósito para los vinos que destacaban por sus propiedades organolépticas (es decir, su color y su aroma), era el depósito de descubre número 12, y allí, como tesoros, aguardaban los vinos favoritos de sus bodegueros. A esas piezas singulares de la bodega rinde homenaje D-12, un vino que con la añada 2015 alcanza su 9a edición. Elaborado 100% con uva Tempranillo procedente de una selección de cepas de 25 años de un viñedo situado en El Cortijo (Rioja Alta) y cepas de más de 30 años de un viñedo de San vicente de la Sonsierra (Rioja Alta). A la vista es un vino rojo intenso con tonos granates. En nariz, frutos rojos (zarzamora, fresa, cereza), regaliz, vainilla y cacao. Y ya en boca entra sedoso para tornarse envolvente y equilibrado. Por eso es perfecto con carnes rojas, ahumados, especias y queso curado.

Un vino para darse un homenaje.