En pleno centro neurálgico de la ciudad, Mercado de San Miguel vuelve después de tres años de inactividad por obras de mejora. La joya arquitectónica reabre sus puertas el jueves 26 de febrero, tras haber finalizado las reformas de cimentación interior, la fase final de su plan de rehabilitación iniciado en 2023. El mercado retoma así su actividad como la dejó: con más de 30 puestos repletos de productos de calidad: desde quesos artesanos, hasta frutas, verduras y repostería. Rocambolesc de Joan Roca continúa siendo uno de los negocios destacados junto a Arzábal, que reactiva su legado en el market en formato barra con Hermanos Pollo y Madrí.


Arzábal Market
Desde el mercado, Iván Morales y Álvaro Castellanos del Grupo Arzábal siguen explorando la esencia de la barra madrileña bajo una mirada contemporánea. Dándole continuidad a su oda a la gastronomía castiza en formato de tapeo y bocados ágiles que concentran en miniatura lo mejor de la casa. ¿Cómo? con una barra gastronómica de pinchos y raciones que reinterpretan el recetario clásico a través de platillos como sus ya icónicas croquetas de jamón ibérico con leche de oveja, sus vieiras gratinadas o sus clásicos huevos con jamón. La oferta líquida completa la degustación con blancos, rosados y tintos, además de opciones de cava y champán en un formato reducido que se sincroniza con el dinamismo del mercado.
Hermanos Pollo
Junto a la barra de Arzábal, se sitúa este street food contemporáneo con alma castiza centrado en el pollo asado y las aves. La carta incluye opciones como fingers de pularda, ensaladilla de pollo, flautín de tinga de pollo, empanadillas y una versión adaptada de la ensalada César al formato finger food.


Madrí
Madrí despunta como la versión más desenfadada del proyecto. Una manera distinta de trabajar el producto castizo con tapas madrileñas emblemáticas como los torreznos, los espárragos fritos o la ensaladilla rusa. La identidad visual del espacio refuerza mientras tanto el espíritu del local con un mural original del artista David Cárdenas que representa la cotidianidad de Madrid a través de farolas, bancos y monumentos sagrados de la ciudad.