Con sólo 25 años, Ian Purkayastha suministra ingredientes raros e inusuales a los restaurantes con estrella Michelin de la ciudad de Nueva York. Ian probó por primera vez las trufas cuando tenía 15 años. A partir de ese momento, no pudo dejar de pensar en lo que él llamaba ‘el rey de los hongos’: “Me obsesioné por completo con la idea de probar trufas nuevamente y comencé a investigar impulsivamente a través de internet. Gracias a sus ahorros de cumpleaños y Navidad, ese mismo año compró un kilo de trufas de verano negras enviadas directamente desde Francia con el objetivo de venderlas rápidamente antes de que se pusieran malas. Y así es como comenzó su negocio multimillonario de importación de alimentos especializados.

“Siempre he tratado de ser lo más profesional posible. No creo que tenga nada que ver con mi edad; tuve éxito porque podía hablar sobre los productos y porque tenía productos de muy alta calidad. Obviamente, hubo un ‘recelo’ inicial de los clientes debido a mi edad, pero llegó al punto en el que encontré mi nicho”, explica Ian.