Una cifra que la presidenta del CGC, Inmaculada Sanfeliu, ha tildado en un comunicado de «burla, más aún considerando que sólo las pérdidas calculadas por la CE para toda la UE y todos los cultivos afectados, en el caso de las cuatro principales plagas que también atacan a los cítricos –X. fastidiosa, HLB (Candidatus liberibacter), ‘Falsa polilla’ (T. leucotreta) y ‘Mancha negra’ (P.citricarpa)– suman daños por 7.057, 3.400, 2.717 y 2.490 millones de euros, respectivamente».
El CGC ha expuesto que, de las ocho plagas ya contempladas en el vigente ‘top 20’ que pueden provocar daños a los cítricos, ya se han identificado y están presentes en territorio UE o en países ribereños del Mediterráneo seis.
Según datos de la European Plant Protection Organization, la xylella fastidiosa –situada en el número 1 del ránking creado– está desde hace años en proceso de erradicación en Italia, España, Portugal (donde se sabe que una cepa atacó a cítricos) y Francia; la ‘Falsa polilla’ –la número 5 del ránking– está en Israel desde 1984; y la ‘Mancha negra’ (13) no se puede controlar desde su detección en Túnez en 2019, entre otras.
CONSECUENCIAS DE SU PRESENCIA
El CGC ha advertido que la declaración oficial de la presencia de cualquiera de estos graves problemas fitosanitarios, a corto plazo, no sólo obligaría a tomar con carácter inmediato costosas medidas de cuarentena para su erradicación, incluso el arranque de todas las plantas afectadas, sino que conllevarían posibles restricciones a la exportación. El establecimiento de cualquiera de ellas dispararía las pérdidas que se elevarían a cifras millonarias.
Para empezar supondrían la obligatoriedad de aplicar nuevos tratamientos fitosanitarios o tratamiento de frío para todos los envíos que se dirigieran a la propia UE. Limitaciones a añadir a las que pudieran ordenar determinados países terceros destino de tales frutos.
Es el caso de lo acontecido en las zonas demarcadas por X. fastidiosa de Alicante o Mallorca, cuyos viveros de planta ornamental han visto radicalmente reducidas por tal motivo sus exportaciones a determinados mercados no comunitarios. Tras arrancar cientos de miles de almendros afectados por esta bacteria, la factura del plan de erradicación que la Generalitat viene asumiendo solo en las comarcas alicantinas afectadas, suma una cifra similar a la que la UE dedica para prevenir y detectar las 20 plagas prioritarias en todos los estados miembro: 7,5 millones de euros al año.
El CGC ha apuntado que, según varios estudios, los países del sur de Europa presentan el mayor riesgo. «España, Francia e Italia comparten características comunes más allá de las climáticas: tienen una potente industria frutícola –plantaciones que pueden ser hospedantes de bastantes plagas prioritarias, especialmente de las más polífagas (las que afectan a muchos cultivos)–; son países receptores de un gran tonelaje de fruta de importación –que pueden trasladar estas plagas o enfermedades– y reciben cada año decenas de millones de turistas en avión que pueden portar también material vegetal contaminado», ha explicado Sanfeliu.
Por todo ello, el CGC ha pedido a Bruselas que amplíe como mínimo de 20 a 30 las plagas que pasen a tener la condición de ‘prioritaria’ y que en el caso particular de los cítricos incluya a una grave enfermedad no considerada en el anterior ‘top 20’, la bacteria Xanthomonas citri (que provocar el Citrus canker).
En idéntico sentido, la patronal que aglutina a los exportadores privados españoles de mandarinas y naranjas ha reclamado que se refuerce «de manera muy importante» el presupuesto destinado a los programas de detección precoz de estas plagas y enfermedades y se destine una partida específica para cofinanciar estos planes en los países de mayor riesgo: Italia, España y Francia.