De coco, de soja, arroz o avena. El consumo de bebidas vegetales se ha disparado durante los últimos años. En 2024 su mercado global alcanzó los 21 mil millones de dólares, y se espera que esos datos se dupliquen para 2035.
La tendencia de las dietas plant-based y la creciente consciencia animalista ha llevado a gran parte de la población a replantearse qué están comiendo y bebiendo en realidad. La transparencia se pone en valor.

Las bebidas vegetales (que no leche) han pasado así de ser ‘una moda’ a integrarse por completo en el estilo de vida actual. Y es que, de acuerdo a las denominaciones de venta aceptadas legalmente en España y la UE, llamarles leche o lácteos no es una opción. Tan sólo se permite esa denominación para los productos de origen animal.
En este sentido, la avena se ha convertido en una de las grandes favoritas, siendo la categoría de bebida vegetal la más consumida en España. Así lo ha demostrado la marca de referencia Oatly a través de un experimento reciente que revela que el 53 % de los españoles prefire un café con Oatly Barista frente a la bebida de origen animal.
El experimento de Oatly
Oatly ha querido desafiar los prejuicios acerca del sabor con un ‘test a ciegas’ en el que los participantes probaron ‘sin saber’, quitando la marca y dejando únicamente que el sabor fuese quien hablase. La cata a ciegas se llevaría a cabo en varios países como Francia, España y Reino Unido. A nivel nacional, se realizó un estudio independiente con 400 consumidores de café que dieron como resultado ese 53% con preferencias hacia el Oatly Barista frente a una bebida de origen animal. Incluso aquellos que no la habían probado nunca, consideraron incorporarla en su día a día.


Esta acción de Oatly cuestia si realmente somos tan libres a la hora de elegir, o si estamos condicionados por el contexto o los prejuicios que nos rodean. Aquí únicamente importa el sabor, en este caso de su versión ‘barista’ de avena, caracterizada por textura espumada, más allá de por su bajo contenido calórico y su aporte en calcio y vitaminas.
En la nueva campaña de la marca se proyecta asimismo ese espíritu por lo real, muy lejos de lo aspiracional, jugando con códigos propios de la cultura patria, reinterpretando iconos y referencias locales a través del sarcasmo y la ironía. Todo un imaginario que también se ha trasladado a las calles con muppings, publicidades y activaciones digitales en distintas plataformas con degustaciones a ciegas en cafeterías de especialidad y puntos de venta.
Hasta el 8 de febrero, cafeterías seleccionadas servirán cafés con Oatly, invitando a los amantes del café a descubrir por sí mismos cómo el sabor puede cambiarlo todo.