Mahou San Miguel ha inagurado el primer museo virtual de una cervecera en España, que cuenta con más de 500 elementos totalmente
digitalizados de su archivo histórico, según ha informado en un comunicado.

En concreto, a través del apartado de historia que se recoge en su web (www.mahou-sanmiguel.com), invita a sus usuarios a conocer la trayectoria centenaria a través de una visita virtual en la que se aúnan tradición e innovación.

Entre las piezas que los ‘asistentes’ al museo pueden disfrutar figuran novedosas digitalizaciones en tres dimensiones de elementos físicos, como los grifos de tiraje que han estado disponibles en los establecimientos de hostelería durante el último siglo.

Además, por primera vez en España, tendrán a su disposición una experiencia inmersiva en estos artículos, pudiendo utilizar gafas de realidad virtual para explorar todos sus recovecos.

El museo virtual se organiza en distintas salas que permiten acercarse a todos los detalles de cada elemento. Así, en la sección de botellas posibilita comprobar la evolución histórica que han experimentado tantos los envases como la cristalería de cada una de las marcas de la cervecera, mientras que en el apartado de publicidad se realiza un repaso a las piezas más destacadas de la compañía desde sus
comienzos.

«Con el lanzamiento de este museo, queremos acercar nuestra tradición e historia no solo a los amantes de la cerveza, sino a todas las personas que quieran compartir un viaje apasionante por la evolución de nuestra sociedad. Es un homenaje a los profesionales, proveedores,
clientes, consumidores y, en definitiva, a todos los que se sienten y se han sentido parte de esta compañía en sus más de 130 años de historia», ha explicado el director de marketing en Mahou San Miguel, Emmanuel Pouey.

Para completar esta colección, Mahou San Miguel ha incorporado a sus fondos los más de 5.000 negativos en placa de vidrio del fondo Alfredo Mahou y Solana, uno de los fundadores de la compañía y pionero de la fotografía en España.

A través de sus imágenes, el espectador se puede asomar a la vida y costumbres de la sociedad madrileña de finales del siglo XIX y a la evolución de la capital durante aquellos años.

Las piezas, disponibles para el gran público por primera vez, son una muestra del interés de Alfredo Mahou por los avances técnicos del S.XIX, que fue determinante en la fundación de la Real sociedad Fotográfica de Madrid. Su estudio de fotografía, llamado Almayso, se situaba en la propia fábrica de Amaniel, 19, la primera planta de elaboración de
Mahou en la capital.