El PSOE ha registrado una proposición no de ley en el Congreso para promover políticas de apoyo en el medio rural, con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero e incrementar la capacidad que tiene el sector como sumidero de carbono.

Según el texto, al que ha tenido acceso Europa Press, todos estos objetivos se pretenden alcanzar mediante el fomento de los cultivos vegetales y técnicas de cultivo que, a juicio del PSOE, contribuyen a mitigar el cambio climático al favorecer el empleo de especies y variedades que absorben emisiones e impulsan un uso sostenible de la fertilización.

Todo ello converge, además de en la reducción de gases de efecto invernadero, en una mejora en la rentabilidad de las explotaciones agrícolas.

La propuesta nace a raíz de la preocupación del Grupo Socialista por el cambio climático y la contaminación atmosférica debida a la quema de combustibles fósiles. En este sentido, entienden que la agricultura y la silvicultura son «elementos fundamentales» para lograr los objetivos climáticos, al ser potencialmente «secuestradores de carbono».

EL EJEMPLO DE ARAGÓN

En la exposición de motivos de la propuesta, los socialistas citan un estudio realizado en Aragón que muestra el papel de los árboles frutales como sumidero de dióxido de carbono (CO2). El estudio indica que los frutales de Aragón fijan cada año más de un millón de toneladas de CO2 atmosférico, lo que es equivalente a las emisiones de 300.000 personas.

Asimismo, el estudio citado sostiene que la vegetación natural y los cultivos agrícolas, cultivos como el pipirigallo o esparceta, contribuyen a mitigar el cambio climático mediante el empleo de variedades mejoradas, una mayor fijación de carbono y la reducción de los fertilizantes sintéticos que supone una menor emisión de gases de efecto invernadero.

«Es decir, la agricultura se puede convertir en un mecanismo efectivo para mitigar el incremento de CO2 atmosférico», ha apostillado el PSOE en su propuesta, donde añade que las zonas de pasto, que representan aproximadamente el 80% de la superficie terrestre, son capaces de mitigar una gran cantidad de emisiones de CO2.