Dime qué comes y te diré cómo diriges

POLLO FRITO, TACOS  Y HAMBURGUESAS

La del presidente de Estados Unidos no parece ser una dieta demasiado saludable. Le encanta la comida rápida y nunca falta una buena ración de patatas fritas en su mesa. Va bien servido de calorías.

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HELADOS

Al parecer al líder ruso  le gusta mantenerse fresco por dentro mientras caldea según qué situaciones  en el planeta. Atiende a los menús que sirven a sus invitados, pero a la hora de la verdad son los helados  lo que le pirran.

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CHUCRUT Y SALCHICHAS

La canciller alemana es muy defensora de la tradición nacional incluso en sus gustos culinarios, decantándose por la tradicional col blanca (salada y fermentada) para acompañar una buena salchicha alsaciana.

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HAMBURGUESA

Cuando hay cena de gala en el Palacio del Elíseo el magnatario socialista se ajusta a cualquier plato de refinada elaboración, pero cuando toca relajarse, no puede negar su predilección por una jugosa hamburguesa.

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COMIDA INDIA

Es todo un gesto hacia la amplia población india residente en el Reino Unido el hecho de que la primera ministra se haya declarado en varias ocasiones una gran devota de la comida de esa nacionalidad.

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GUISOS

Es conocida la predilección del presidente del Gobierno español por los platos tradicionales de ‘cuchareo’. Una fabada, un cocido, unas lentejas con su chorizo… Cuando llega Navidad, eso sí, no perdona el capón entre amigos.

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SINCRONIZADAS  Y PAMBAZOS

El presidente mexicano también apuesta por platos característicos de su cultura. A destacar el pambazo, una especie de bocadillo relleno consistentemente y bañado en salsa.

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PUDIN DE MALVA

Cuentan que el legendario político y activista, fallecido en 2013, era una persona afable y dulce. Quizás a ello contribuyó su afición por el pudin de malvas, uno de los postres clásicos africanos por el que Mandela sentía devoción.

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PASTA

El que fuera durante años chef de confianza de ‘Il Cavaliere’ asegura que le encantan las ensaldas y trabaja poco el pescado. Pero por encima de todo, siente pasión por la pasta, eso sin, sin nada de ajo ni cebolla. Se lo ponía difícil.

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ALCACHOFAS

Cocinadas de cualquier manera y acompañando a cualquier otro ingrediente, por ejemplo, la pasta. Las alcachofas le pirran al expresidente francés, al igual que la trufa negra y el foie gras. Sin embargo, no puede con los quesos.

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GARBANZOS FRITOS

Al que fuera primer presidente de la democracia española le encantaba el cocido madrileño, pero más aún le perdían los garbanzos sobrantes, que se reservaba para cenarlos fritos con un poco de aceite.

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LANGOSTA

El presidente más carismático de EE UU no se complicaba demasiado en sus gustos culinarios. El jamón de Virginia le bastaba para matar el hambre, y cuando quería disfrutar de verdad apostaba por camarones y langosta.

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COMIDA CALLEJERA

Hamburguesas, pizza, bocadillos… Todo lo que pueda devorar mientras va dando un paseo es del gusto del expresidente de EE UU, quien además es tan aficionado a la cerveza que creaó la suya propia: White House Honey Ale.

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CEREALES Y PATATA

Como buena monarca, la reina suele decantarse por la comida tradicional británica, aunque lo que suele primar en su menú son los cereales y la patata. Y eso sí, bajo ningún concepto gambas ni otros mariscos.

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OSTRAS

Como Paul Newman en la escena de los huevos de ‘La leyenda del indomable’, el magnatario francés era capas de tragar decenas de ostras de Marennes, su región natal. Pocos días antes de morir se regaló un último festín.

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ROAST BEEF

Cuentan que cada vez que le ponían un buen roast beef por delante el líder británico manifestaba su orgullo patrio, en contraposición con la delicada cocina francesa. Y a continuación se lo comía regado con un buen whisky.