Existen momentos en los que la Navidad se siente más auténtica: cuando el ritmo baja, la mesa brilla y los sabores hablan por sí solos. En ese escenario íntimo, un Habano Trinidad Vigía, acompañado de una copa de cava burbujeante y un delicado corte de jamón 100% ibérico, se convierten en protagonistas de un maridaje que respira elegancia y disfrute.
Trinidad Vigía es un habano que no necesita presentación: se ha convertido en un reflejo de la marca. Su vítola de galera Torres, de calibre grueso con cepo 54′ y 110 mm de longitud, ofrece una fumada redonda con aromas a melaza, frutos secos y un eco de vainilla, capaz de envolver una mesa en un halo de sofisticación serena. Es un compañero ideal para quienes celebran no solo la Navidad, sino también esos momentos de reflexión alrededor de la mesa, en los que, por un instante el tiempo parece detenerse.
A su lado, desde el corazón del Penedés, el cava aporta la chispa necesaria al paladar. Su burbuja fina despierta los sentidos, acentúa los matices del tabaco y abre espacio para uno de los bocados más nobles de la gastronomía española: el jamón ibérico. Su textura sedosa y su profundidad aromática encuentran un equilibrio natural con la frescura del espumoso.
El resultado es un maridaje que invita a celebrar por todo lo alto la autenticidad de la temporada decembrina. Emocionar con cada sabor y aroma, una experiencia tan real como una mesa en compañía de nuestros seres queridos. Un momento que nos inspira a brindar por todo lo vivido durante el año y a encender lo que está por venir.