El sabor puro del Mediterráneo está en la viña, en el trigo y en los olivos. Olivares que se extienden por el relieve quebrado de las comarcas calatanas, entre bosques, viñas y partidas de almendros. Porque estas maravillas de la naturaleza que llevan cientos de años entre nosotros animan a cualquiera a hacer poesía con el alma. Sus raíces se hunden en la historia de la humanidad ya que a su alrededor se ha levantado un patrimonio cultural, económico, social y culinario que es parte de la identidad de Cataluña. Con sus molinos, ferias y fiestas del aceite nuevo, con sus olivos milenarios de herencia fenicia, griega sarracena y romana, y con esas variedades antiguas recuperadas por valientes productores. Porque como reza el eslogan: es Esencia de vida. Es Cataluña. Apetece.

La felicidad está cerca del olivo

El aceite tiene un papel principal en la cocina de la zona, donde aromatiza y adereza platos como el pan con tomate, el alioli, la costilla de cerdo confitada, el bacalao confitado o las tortas fritas –también conocidas como orejuelas u orejitas–. Pero también sobresale en creaciones de vanguardia de las mejores mesas del país y de todo el mundo. Lo mejor es dejarse sorprender por la expresividad del aceite en crudo, por la voluptuosidad que ofrece en platos de alta cocina y en creaciones de jóvenes cocineros. Una cultura del aceite única que se transfiere entre generaciones, como prueba el momento de la cosecha, cuando muchas familias van en busca del aceite nuevo, el primer chorro, intenso y afrutado. La actividad estalla en pueblos y villas, y llega la fiesta en muchas ferias y mercados que se celebran durante el otoño e invierno.

Animarse a conocer todo este patrimonio es hacer oleoturismo, una actividad que asegura mucho más que ocio y diversión. Porque no sólo se aprende a probar el aceite y se conocen las variedades, también se aprenden algunas recetas tradicionales, se puede recorrer en bicicleta el paisaje sinuoso que enmarca los olivos –entre los que hay más de 6.000 milenarios, sobre todo de la variedad farga–, se puede entrar en castillos medievales rodeados de olivos, dormir en una cabaña de bóveda en medio de la nada y desayunar entre olivos, relajarse con una sesión de spa y oleoterapia, etc. Experiencias únicas con las que explorar los confines de las denominaciones Siurana, Garrigues, Terra Alta, Baix Ebre-Montsià y Empordà. Y recorrerlas a través de sus olivas: arbequina, argudell, farga, morruda, becaruda, vera y corbella.

Siete experiencias únicas para experimentar la magia del oleoturismo:

· Identidad Olive Oil. Elaborar aceite y gozar de él entre olivos centenarios.

Esta experiencia se diversifica para multiplicar el placer. Por un lado, será posible, a través de una cata guiada, aprender a valorar los diferentes sabores y sensaciones que aportan los aceites monovarietales elaborados con empeltre, arbequina y picual, además de saber diferenciar las calidades del aceite que hay actualmente en el mercado. Tras esto, llega el momento de crear el aceite que nos aporte sensaciones más placenteras para personalizarlo y crear una botella de 250 ml que llevarse a casa. La segunda experiencia es un paseo por las fincas de olivos centenarios de Identitat Extra Virgin Olive Oil (Horta de Sant Joan, Tarragona) para descubrir las prácticas agroambientales del cultivo ecológico y aprender sobre la biología de estos majestuosos árboles. Además, se realiza una cata de los aceites monovarietales que allí elaboran para descubrir qué beneficios aporta a la salud y romper algunos falsos mitos alrededor de este alimento. Disponible todo el año aquí.

· Viatges Horitzons. Múevete como una aceituna, desde el campo hasta la botella.

La actividad se inicia en Bovera (Lleida), donde visitar un horno de enebro y el olivo más antiguo de Cataluña. En la Cooperativa de Bovera será posible aprender sobre el proceso de elaboración del aceite y disfrutar de una pequeña cata de arbequinas o tostaditas con aceite. La experiencia continúa con un paseo por el pueblo y una visita al antiguo molino de aceite de la Cooperativa de la Granadella que ahora es el Museu de l’Oli de Cataluña. Disponible todo el año bajo reserva aquí.

· Terra Dominicata. Experiència Terra.

Terra Dominicata es un hotel boutique de cinco estrellas ubicado junto a Escaladei (Tarragona), la localidad donde se encuentra el monasterio cartujo fundado en el siglo XII. Una joya del Priorat escondido entre un bosque de olivos que ahora cuenta con un outdoor spa rural de nombre Les Olivederes. Aquí es posible desconectar del bullicio de la ciudad y volver a conectar con uno mismo desde la pura inmersión en la naturaleza. Reposo y sanación de cuerpo y mente. Disponible todo el año bajo reserva aquí.

· Gito.cat. Probar el aceite rupestre del Cogul.

Se trata de una actividad familiar de cata de aceite –con una sencilla armonización– que tiene lugar en un entorno rupestre cerca del valle del río Set. Además de descubrir uno de los yacimientos rupestres más importantes de la Península Ibérica, Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1998, realizan una visita guiada por el conjunto de arte rupestre de la Roca dels Moros del Cogul (Lleida). La cata de aceites de Les Garrigues viene armonizada con productos locales como el pa de ronyó (pan de riñón), el chocolate y la sal. Disponible en otoño e invierno durante la campaña del aceite aquí.

· Molí dels Torms – Olicatessen. Cata entre olivos ancestrales.

Primero, un paseo entre los olivos de sus fincas, que son variedades ancestrales recuperadas de la comarca, en el que descubrir rincones con olivos centenarios y márgenes de piedra seca donde se puede ver un entorno de trabajo que combina la tradición con la modernidad. Después, una cata de tres aceites Olicatessen ecológicos entre los que se encuentra uno de variedades ancestrales recuperadas. Se completa con un maridaje de sus productos: olivada, aceitunas y cremas de chocolate. Disponible todo el año para grupos de 6 a 10 personas aquí.

· Iolanda Bustos. Dos experiencias inmersivas y sensoriales.

La chef ampurdanesa, experta en plantas silvestres comestibles y en catas sensoriales, acompaña al visitante durante un paseo por los bonitos caminos y campos de olivos en el que se descubren hierbas y flores comestibles que después se degustan en medio del olivar del municipio de Palau Sator (Baix Empordà) durante una cata a la que le sigue una comida vegetariana creativa. En la segunda experiencia, el paseo con Iolanda es por el jardín de la finca privada Zanotelli, conociendo hierbas y flores comestibles que más tarde se degustan en una cata sensorial de los diferentes AOVES que se hacen en Fontclara (Girona). La chef ofrece consejos gastronómicos y saludables de los aceites mientras marida cada cata con productos locales en formato aperitivo acompañado de una copa de vino o sidra de l’Empordà. Disponible bajo demanda aquí.

· Molí d’oli La Vansa. Visita guiada y menú degustación by Sergi de Meià y Arnau Masterchef 9.

Terminamos con una experiencia gastronómica única que comienza con una visita al molino de aceite ecológico de La Vansa (Lleida). La fiesta continúa con un menú degustación de alta cocina de la mano del chef Sergi de Meià y Arnau Masterchef 9, en colaboración con Cuines de TV3. La Vansa Experience permite disfrutar del producto en la mesa a través de cinco platos maridados con vinos y cavas catalanes. Para redondear la propuesta, se ofrece un paseo por las fincas de olivos y la viña de los abuelos, así como una visita al molino de aceite y a la bodega familiar Arió. Disponible todo el año para un mínimo de 10 personas bajo reserva previa aquí.

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