Cuando los arqueólogos volvieron a excavar la tumba de Ptahmes, el alcalde de la antigua Memphis en Egipto, encontraron frascos de una sustancia sólida y blanca con sospechas de que pudiera ser algún alimento. Tras varias pruebas se ha demostrado que la sustancia es, de hecho, un queso con 3.200 años de antigüedad. La edad y la composición del queso han sido verificadas por científicos de las Universidades de Catania y El Cairo, cuyos hallazgos fueron publicados el mes pasado en la revista académica Analytical Chemistry.

Este hallazgo fue descubierto gracias a que antiguamente los egipcios, en un intento de llevar cosas de importancia del mundo material con ellos en su muerte, enterraron junto a su cadáver estos frascos rellenos de queso. El lugar donde estaba enterrado junto al alcalde se descubrió por primera vez en 1885 pero se perdió entre las dunas hasta que en 2010 fue redescubierto. Según el profesor y experto en queso de la Universidad de Vermont Paul Kindstedt, este queso “sería alto en humedad y tendría una mordedura realmente ácida”.