El sándwich vive una nueva época dorada. Las versiones clásicas triunfan y la creatividad entre panes está a la orden del día. Todo apetece, si el pan es bueno, claro. Eso es fundamental, que sea firme como para aguantar lo que la imaginación quiera meter dentro; que sea nutritivo pero sin grasas no deseadas, y que esté rico. Y Thins las cumple.

Otra cosa que vive su momento más brillante es el desayuno. Las tostadas quedan para los clásicos. Pero hasta ellos se lanzan a por un buen Thins 8 Cereales con queso cremoso y frutos rojos. Un desayuno fresco y ligero y que no admite el “no tengo tiempo” o el “yo es que desayuno rápido”. En cinco minutos, un desayuno a la altura de los domingos más apacibles está servido.

Si lo que hace falta es energía, Thins Pro tiene proteínas vegetales que se ven completas con un queso en crema, aguacate, pepino y unas lonchas de salmón ahumado. Este es más “pro” y va de lujo si el deporte entra en el plan del día.

Por último, los que se cuidan y huyen de calorías innecesarias, Thins 100% Integral se convierte en el desayuno (y en la cena) perfecto con una mermelada y rodajas de manzana a primera hora del día y un relleno vegetal por la noche.

Pero vaya, solo son sugerencias que hacen que le pique el gusanillo a quien las lee. Pero lo mejor es crear, abrir la nevera y poner lo que sacie más el apetito de algo deseable. Aunque seas de los de “cinco minutos más”, rellenar un Thins es una cuestión de imaginación y no de tiempo.

Ya se sabe, el que duerme y el que corre por las mañanas exprimiéndolas al máximo, el mundo se divide en estos dos grupos. Pero, sea como sea tu mañana, Thins es nutritivo y versátil que cuadra con tu desayuno. ¿Qué receta es la tuya? #ThinsCuadraConTodos