En términos muy generales, esta dieta consiste en tomar una sola ingesta de comida al día y beneficiarse de todas las ventajas que este hábito puede llegar a tener para con la salud.

Cómo va a ser bueno para la salud comer una sola vez el día, es la pregunta que toda mente con una capacidad mínima de razonamiento alcanzaría a preguntarse. Pero la respuesta es positiva. Muy positiva, de hecho. La llamada dieta del hambre o la costumbre de comer una sola vez al día no sólo adelgazaría, obviamente, sino también evitaría muchas de las enfermedades crónicas que todos conocemos.

Así de tajante se ha mostrado un gurú japonés, Yoshinori Nagumo, quien afirma que poniendo en práctica esta dieta conseguiremos el peso ideal, rejuveneceremos por fuera y evitaremos muchas enfermedades, apoyándose en la afirmación de que el ser humano no está pensado para sobrealimentarse sino para todo lo contrario: pasar hambre.

La pregunta que cabe hacerse desde el punto de vista biológico es si esta dieta es posible a largo plazo y para todo tipo de personas, y hablando con nutricionistas aquí va la respuesta: la dieta tiene que comenzar por una reducción de tomas de comida, no podemos pasar de cinco diarias a una, conviene que sean tres, y sólo se recomienda a personas con obesidad o fuertes reservas.

Una persona delgada conseguiría el efecto contrario al propuesto, ya que el cuerpo no tendría reservas naturales con las que alimentarse tras la reducción de comidas.

Por supuesto, se descartan mujeres embarazadas, niños y personas muy delgadas. Y siempre a partir de los 30 años, cuando se considera que el cuerpo ya no está en formación.

La duración máxima de esta dieta es de cuarenta días y bajo la supervisión de un médico.