Es el bocadillo que hace que en Jane the Virgin (2014) las penas se derritan y se concentren en un pan tostado rebosante de queso y en una telenovela eterna. Es el sándwich en el que el protagonista de la película Chef (2014) encuentra la concentración y la pasión de nuevo al ver como se cae el queso por los lados, al disfrutar el sonido del pan crujiente quemándose en la plancha y la mantequilla burbujeando al más mínimo contacto con el calor. También es el mismo que lleva un carísimo queso Jarlsberg y que Anne Hathaway rechaza en The Devil Wears Prada (2006), de la mano de un guapísimo Adrian Grenier, tras ver a modelos delgadas todo el día y una larga jornada de trabajo. Pero el que se gana nuestro corazón es ese Johnny Depp en Benny & Joon (1993) planchando por aquí y por allá logrando el grill perfecto.

Pongámonos manos a la obra, saca el pan, saca el queso y ponte a derretir. Hoy tomaremos de modelo a la gran Martha Stewart (sí sí, ya no está en la cárcel) y haremos de su receta nuestro plato estrella del día. Necesitarás:

Un pan que permita esponjosidad en el interior pero ser lo suficientemente crujiente en el exterior. Quesos como el Cheddar, Suizo o Monterrey Jack. Fundamental cocinarlo a fuego medio y voltearlo cuando empiece a dorarse. Cuando el otro lado esté listo volver a darle la vuelta para recalentarlo. Gratinar ambos lados a la vez presionando la parte superior. El secreto está en que la plancha esté muy caliente. Colocar dos rodajas de pan en una superficie limpia y cubrir con una capa de queso y cubrir con otra rodaja de pan, presionando para que se adhiera. Untar una capa abundante de mantequilla en ambos lados y en las esquinas. Colocar en la plancha o sartén caliente dándoles la vuelta una vez. Antes de retirar, darles la vuelta para calentar de nuevo durante 15 segundos.