El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, dejó desde el principio de su mandato muy de lado todos los temas relacionados con el calentamiento global. Además de haberse burlado en varias ocasiones del deshielo de los polos con discursos pro-carbón y amenazas con sacar a Estados Unidos de los Acuerdos de París.

Tras esto, en un intento por mitigar los daños provocados por su falta de acción y por recaudar fondos para las organizaciones ambientales, un grupo de activistas está vendiendo moldes de hielo con la forma de la cabeza del presidente.

“Cuando se habla del calentamiento global, Trump agacha la cabeza y se muestra tibio, y eso no ayuda. Irónicamente, enfriar su cabeza en el congelador sí que lo hará”, explican. Estos moldes de silicona fueron creados por Mckinnon and Saunders y las ganancias obtenidas serán donadas a la Enviromental Justice Foundation, una organización caritativa que trabaja por proteger la naturaleza a favor de “la gente y la vida salvaje que depende de ella”.

Para recaudar más de 28.000 dólares y cubrir los costes el equipo, ha lanzado una ambiciosa campaña de crowfunding con el objetivo de vender 5.000 moldes.