GASTRONOMIA COCIDO MADRILEÑO

No te apures, todavía estás a tiempo. La primavera la tenemos ya encima pero mientras se asienta de lleno en nuestras vidas, tienes unos días más de ventaja hasta que ya te sea imposible sentarte frente a un plato (y otro) de cocido y consigas superar la prueba con honores. Hasta que el calor llegue y nos dé un bofetón en la cara, vamos a hacer una ruta por estos cinco locales madrileños y a probar las cinco versiones de cocido que nos tienen preparadas sobre la mesa.

Cinco restaurantes donde sucumbir al cocido madrileño antes de que llegue el calor

Tatel. Cualquier día en Tatel es una fiesta, pero los miércoles podemos disfrutar doble, ya que tanto su ambiente como el cocido madrileño que sirven nos terminan de convencer de que este plato tan castizo es nuestro preferido. ¿Lo mejor de todo? Que no salimos rodando del sitio y hasta puede que quede hueco para el postre.

Cinco restaurantes donde sucumbir al cocido madrileño antes de que llegue el calor

Casa Labra. Desde 1860 lleva entusiasmándonos con sus croquetas y presas de bacalao, pero no podemos dejar pasar por alto su cocido madrileño: ligero pero lo suficientemente consistente como para no quedarnos con hambre.

Cinco restaurantes donde sucumbir al cocido madrileño antes de que llegue el calor

La Tasquita de Enfrente. Hablamos de una experiencia única a la cual tenemos que asistir con reserva previa. La calidad de la profesionalidad de la cocina de Juanjo López se puede apreciar en este plato tan popular en Madrid.

Cinco restaurantes donde sucumbir al cocido madrileño antes de que llegue el calor

Lhardy. Su fama por este plato ha traspasado fronteras y son muchos los turistas que se dejan caer por este local para comprobar (con éxito) sus bondades, intactas desde 1839.

Cinco restaurantes donde sucumbir al cocido madrileño antes de que llegue el calor

La Bola. Es otro de los puntos de referencia de la capital si queremos comer este doble plato de comida, y es que desde 1870 sirve uno de los mejores cocidos de Madrid, elaborado a fuego lento y con carbón de encina.