No tendrá terraza ni estará de moda, pero si quieres darte un homenaje ‘marino’ este verano, D’Berto es el lugar.

Una churrasquería. Así se definía la primera encarnación de D’Berto (Rúa Teniente Domínguez 84, O Grove) cuando un joven emprendedor de nombre Alberto Domínguez lo abrió el 11 de agosto de 1990, el mismo día en que cumplía 21 años. No deja de tener su guasa que uno de los mejores restaurantes de pescado y marisco de España comenzase su andadura especializado en carnes a la parrilla, “pero es que mi público eran los chavales ‘bien’ de La Toja, y eso era lo que buscaban”. El gran cambio fue cuando, atraídos por el éxito, sus padres comenzaron a visitarle; para contentarles, Berto comenzó a comprar algunas lubinas, unos centollos, puede que percebes si estaban bien ese día… Pero fue la compra de cuatro kilos de inmensas cigalas un jueves de mayo lo que le hizo ver la luz definitivamente en 2002. No hubo vuelta atrás y desde entonces todo sus esfuerzos se centran en hacer honor al lema de la casa: ‘Especializados en pescados y mariscos de gran tamaño’. Entre su buen ojo (y el de los ojeadores que tiene en las lonjas) y la mano que ha demostrado su hermana Marisol en la cocina –solo la empanada ya merece el viaje– su objetivo se ha cumplido con creces, pero no por eso parará de crecer: “Somos coherentes y respetamos la tradición en la cocina, pero intentando mejorar lo demás: sala, bodega, aceites…”. Ah, y un detalle final que nos encanta: el temible ‘Según Mercado’ brilla aquí por su ausencia, lo que nos lleva a pensar: si él puede hacerlo, ¿por qué los demás no?

Producto local

Berto nació en O Grove en 1969, y está orgulloso de haberse convertido en una celebridad local, pero no se relaja: “Lo más importante es mantener la ilusión, y de eso no me falta”. Se nota.

©DiegoMartínez