¿Quién dijo que no se puede disfrutar del arte en todas sus dimensiones? En el Museo d’Orsay de París, sí se puede. La unión de las artes plásticas y culinarias es posible gracias al sector restaurador, que ha aportado su calidad y negocio a las obras pictóricas y escultóricas, dejando a los visitantes con un gran sabor de boca.

El Restaurant du Museo d’Orsay se encuentra en la primera planta del edificio, en el antiguo comedor del gran hotel que formaba parte de la estación original de 1900. Los techos pintados y dorados, las impresionantes arañas, entre otros, han hecho que esta sala sea catalogada como Monumento histórico.

A los mandos de la cocina está el chef Yann Landureau, quien define la gatronomía como “un pecado artístico”. Por ello, lleva a cabo elaboraciones a la francesa, platos originales del país, combinados con la actualidad del museo.

El mejor día para asistir es, sin ninguna duda, el jueves. La velada de los jueves es una visita al museo y una cena en el restaurante, por 57€ (bebidas incluidas) más 9€ de entrada al museo. Si por el contrario prefieres ir cualquier otro día, el precio medio por persona es de 20-30€.

En España también podemos disfrutar de deliciosas comidas en museos. Aquí nuestra selección: En León, el Vivaldi del Musac; Valencia, Restaurante La Sucursal Insituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM); Barcelona, Restaurante Oleum en el Palau Nacional del Museo Nacional d’Art de Catalunya; Madrid, el Museo de Arte Reina Sofía, Arola Madrid, y por último, pero indiscutiblemente prioritario, Guggenheim de Bilbao, restaurante Nerua.