Después de dejarse seducir por el mundo editorial, Titto Ferreira ha pasado a convivir junto a su nueva musa: la naturaleza.

Llevaba desde los 23 años dedicándose a la edición y las artes gráficas, fundó las bases de El Faro de la Restinga y el Grupo TF y fue pionero de la comunicación digital… Titto Ferreira puede presumir de ser una eminencia dentro del mundo editorial, pero también de ser un hombre que defiende a capa y espada aquello en lo que cree. Y, si antes creía en un oficio dominado por la presión, ahora prefiere rendirse a los pies del ocio y la naturaleza. Para lo primero, suele recurrir a las cañas y la tosta de sobrasada de Vinícola Mentridana: “Lo tengo al lado de casa y es el lugar donde encuentro sabor entre su gente,” cuenta mientras recuerda a los historiadores que suelen acudir a su barra. Para lo segundo, antes se limitaba a expediciones de cazador solitario, pero pronto decidió abandonarla y apostar por La Urraca, una finca ecológica en la que ha llegado a un tratado de paz con el medio ambiente gracias a las cajas repletas de productos que salen desde su huerta cada mes para distribuirse por Madrid. “No pretendo ganar dinero ya, tan solo generar mi perfecto momento de ocio” (fincalaurraca.com).

©Diego Martínez