Para muchos aficionados a los Habanos uno de los momentos mejores de una buena comida es la sobremesa, ese momento en el que empieza un ritual que enciende todos los sentidos: sorber un buen café, degustar tranquilamente la copa preferida y encenderse un habano.

Te invitamos a vivir esta experiencia con Trinidad Vigía, un habano de cepo 54, 110 mm de longitud y fortaleza media, que destaca por su intenso sabor torrefacto y dulzón, que nos deja recuerdos de vainilla, almendras y miel a lo largo de unos 30-45 minutos de fumada.

Lo acompañamos con un Chivas Regal Scotch 18 Gold Signature, un whisky escocés resultado de una mezcla única y compleja del maestro Colin Scott. A lo largo de este maridaje se alcanza una exquisita armonía entre el amargo del café, las notas dulces, amaderadas y minerales del Trinidad Vigía y los matices de caramelo, cacao y frutos secos del Chivas 18, que nos deja en boca una sensación tostada, con ligeras puntas especiadas, con un final cálido, untuoso y un largo postgusto. 

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