Este pequeño tostador de café de San Bernardo se ha transformado en un café del siglo
XXI con una propuesta que incluye platos saludables en línea con las demandas actuales. Es decir, repostería artesana, cafés y tés de comercio justo, diferentes vermúts macerados con hierbas y especias, vino de grifo -una tendencia sostenible llamada wine op tap que triunfa en Inglaterra y Estados Unidos- y cócteles de autor. Además, el Café Angélica es un espacio moderno que reúne todas las características de lo que deberían ser muchos de los locales en la actualidad: está comprometido con el producto de origen, con el comercio justo y con la sostenibilidad.

Por si fuera poco, en este pequeño tostador de café, ubicado en una de las primeras
tiendas de especias de la capital inaugurada en 1948, se pueden encontrar especias
silvestres de todo el mundo, infusiones naturales y cafés ecológicos de pequeños
productores de África y América que se tuesta en tandas de cuatro kilos. Respecto a su
carta, abogan por un producto reconocible del mejor origen posible, de producción
sostenible y por una alimentación saludable y equilibrada.